El orgullo de dar la bienvenida a proyectos que añaden valor a Almería

Abordar el desarrollo de proyectos e iniciativas beneficiosas para Almería desde la óptica partidista siempre me ha parecido una manera de empobrecer el discurso político y rebajar la calidad del relato sobre el que se construye a diario nuestra ciudad. Limitarse a explicar desde la sigla la puesta en marcha de una actuación objetivamente buena parta todos es, a mi juicio, un modo de rebajar el alcance de esa ventaja. Pero del mismo modo, creo que es necesario reconocer el esfuerzo de las administraciones cuando demuestran una clara vocación inversora para Almería, y potencian sin complejos nuestra capacidad de trabajo y esfuerzo con iniciativas beneficiosas no sólo para nuestra capital o provincia, sino también para el resto de Andalucía y España. Y esto ha vuelto a quedar claro con la reciente presentación del proyecto de la Junta de Andalucía de crear en Almería el 'Polo de Innovación Tecnológica de la Agricultura Andaluza Cita 4.0', que no sólo cumple un compromiso anunciado por el presidente Juanma Moreno, sino que consolida a nuestra ciudad como capital de la innovación, investigación y el desarrollo del sector agroalimentario español y andaluz. Como alcalde, quiero compartir hoy con vosotros el orgullo que produce comprobar una vez más que el talento, la investigación y el desarrollo que generamos en Almería es aprovechado para generar empleo y riqueza para muchas personas. Quiero dar las gracias a la consejera de Agricultura, Carmen Crespo, por el gran trabajo que su equipo ha realizado en los últimos meses para lograr este avance, así como a la extraordinaria sintonía y colaboración que para ello han mostrado organismos y entidades como la Diputación de Almería, la Fundación Cajamar, la Fundación Tecnova, la Universidad de Almería y el Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Alimentaria y de la Producción Ecológica. Este modelo de colaboración público-privada es, sin duda, el que está marcando el camino de un futuro ganador y abierto a generar estrategias de éxito que no sólo son positivas para todos, sino que además proyectan a Almería como una referencia mundial en un terreno tan competitivo y exigente como el de la producción sostenible de alimentos saludables de altísima calidad. Además, este proyecto llega a Almería en paralelo con otras iniciativas que reflejan la positiva evolución de nuestra ciudad en el panorama andaluz y nacional, pues estos mismos días hemos conocido también que la Junta de Andalucía ha vuelto a concretar su voluntad de extraer proyectos atascados en largos años de trámites y olvidos, como la puesta en marcha de un ambicioso y necesario proyecto de consolidación y mejora del tramo norte de las murallas de la Alcazaba o el nuevo impulso que se le está dando a la espectacular rehabilitación en marcha en el antiguo hospital provincial, una joya patrimonial del S. XVI en pleno Casco Histórico y futura sede del Museo del Realismo Contemporáneo Español. Y como entiendo que es bueno romper el confinamiento municipal del éxito, también debemos saludar como excelentes para Almería capital las noticias sobre la luz verde al Hospital de Roquetas de Mar o el esperado avance final de la Autovía del Almanzora, casi 40 años después de su anuncio. Pienso que las buenas actuaciones para Almería no tienen más color político que el de añadir valor a nuestra tierra. Y así es como seguiremos trabajando cada día en el Ayuntamiento.


Diego García: adiós a uno de los nuestros

A final no somos más que los recuerdos que dejamos. Y la unánime oleada de dolor e incredulidad que ha sacudido a Almería tras la repentina y dolorosa pérdida del presidente de la Asociación de Hostelería de Almería, Diego García, confirma algo que todos los que le conocimos sabíamos bien: que Diego era un almeriense muy especial. Uno de los nuestros. Cuando alguien tan joven y con tantos proyectos en marcha desaparece de nuestras vidas, nos sacude la rabia de no poder acompañarle en el camino que tenía previsto y la de no poder contar con él para ser parte activa del nuestro. Un dolor que es infinito, que me ha golpeado en lo más hondo y que quiero compartir desde aquí con su familia y amigos, y que quiero hacer extensivo a un sector, el de la hostelería almeriense, que durante la pandemia sanitaria que se ha desatado durante su presidencia, atraviesa la crisis más grave de su historia. Y creo que ha sido una suerte para todos que alguien de su perfil haya estado en esa posición tan delicada y exigente en estos meses tan complejos para todos. Diego tenía, como todos los grandes profesionales del ramo, la experiencia y la capacidad necesarias para saber estar siempre en su sitio, defendiendo con lealtad y rigor los derechos y las peticiones de sus compañeros de la hostelería almeriense ante todas las administraciones, escuchando, aportando y sumando. Y peleando de manera especial por aquellos asociados que, por diferentes circunstancias, estaban resultando más gravemente afectados por las necesarias restricciones sanitarias dictadas para intentar frenar los contagios. Como almeriense y como alcalde voy a echar mucho de menos sus recomendaciones, sus análisis sobre la evolución y desarrollo de un sector tan básico en la economía almeriense como la hostelería y, sobre todo, sé que voy a lamentar no contar más veces con su visión de almeriense bueno y cabal, de esos que quieren a su tierra sin esperar nada a cambio. De los que saben que Almería no solo se defiende y se construye desde las tribunas públicas, sino también desde las barras y los fogones. De hecho, buena parte éxitos colectivos como la Capitalidad Gastronómica de Almería en 2019 o la Ruta de la Tapa se la debemos al enorme trabajo de la hostelería almeriense liderada por Diego García, dando un paso al frente para enseñarle al mundo lo bien que se come y por tanto se vive aquí, porque pocos supieron darle a la cocina almeriense la importancia y el discurso que sólo se tiene cuando se aprende a andar trasteando entre fogones, como hizo él.
Con el ánimo aún encogido al recordar todas las veces que he hablado y trabajado con Diego en los últimos días sin sospechar que nos iba a dejar tan pronto, quiero anunciar que aunque las circunstancias sanitarias que tanto marcaron sus últimos meses de vida no nos permiten despedirle del modo que él se merece, cuando Almería recupere la normalidad hostelera que él tanto amaba y tanto añoramos todos, el Ayuntamiento reconocerá la calidad humana y profesional de quien fue Escudo de Oro de Almería, Pregonero de nuestra Feria de la Virgen del Mar y que incluso antes de irse ya había entrado por sus propios valores y méritos en la categoría de los imprescindibles. Descansa en paz, querido Diego. Almería nunca podrá olvidarte.


Medio millón en ayudas municipales a los almerienses en esta tercera ola

En el Ayuntamiento de Almería acabamos de presentar una nueva convocatoria de ayudas de emergencia a autónomos y empresas tras el cierre de actividades no esenciales decretado por la Junta ante el avance del número de contagios e ingresos hospitalarios en nuestra capital. Este plan, que presentamos hace unos días tras varias semanas de trabajo de gestión y diálogo con los sectores más afectados, se enmarca dentro del ‘Plan re-activa21’y tiene un alcance real e inmediato de medio millón de euros. Una cantidad que fundamentalmente se va a distribuir en forma de ayudas directas a hosteleros, comerciantes con actividades entendidas como no esenciales y empresas vinculadas al sector turístico. Se trata del primer cortafuegos que ponemos en marcha este año y al que sucederán nuevos paquetes de medidas determinadas por la evolución de la pandemia y sus efectos en Almería. En este sentido, quiero recordar que el Ayuntamiento, a través del ‘Plan re-activa21’, que es una ampliación del ‘Re-Activa 20’ que pusimos en marcha el año pasado, va a poner a disposición de los almerienses otros cinco millones de euros en ayudas directas y medidas fiscales y sociales. Con esta iniciativa volvemos a ser una de las primeras administraciones de España en reaccionar ante la evolución de la pandemia en 2021. Y lo hacemos con el mismo ánimo con el que adoptamos otras muchas decisiones al inicio de la pandemia: estar al lado de los almerienses que peor lo están pasando. Las ayudas se van a tramitar a través de la Cámara de Comercio de Almería, entidad con la que firmaremos un convenio para ganar agilidad y rapidez tanto en la gestión de trámites como en su valoración y entrega de la cantidad que corresponda a cada solicitante. Unas ayudas que estarán disponibles lo antes posible y estarán expuestas en la página web del Ayuntamiento (www.almeriaciudad.es). Las cuantías correspondientes a estas ayudas son de un mínimo de 500 euros, 700 euros y 1.000 euros respectivamente en función de las características de cada solicitante. Así, se entregará un mínimo de 1.000 euros a quienes hayan tenido cerrados sus establecimientos desde la declaración de estado de alarma de marzo y las diferentes medidas adoptadas desde entonces hayan hecho inviable su reapertura. Se establece un mínimo de 700 euros para establecimientos turísticos, así como para la hostelería, siempre que en este caso no cuenten con terrazas o veladores. Y, por último, se establece un mínimo de 500 euros para establecimientos de comercio y también de hostelería cuando, en este último caso, sí cuenten con zonas exteriores o licencia para sillas y veladores. Somos conscientes de que no son cantidades lo suficientemente cuantiosas como para resolver una situación compleja, pero sí quieren contribuir a encauzarla. Ayudas destinadas a salvar vidas y salvar trabajos, en una operación económica y fiscal sin precedentes en la historia de Almería y de la que se están beneficiando directamente miles de almerienses. Una operación que el Ayuntamiento afronta en solitario, porque seguimos sin recibir los Fondos COVID que anunció el Gobierno de España a las entidades locales. No obstante, seguiremos trabajando al límite de nuestras posibilidades como dique de contención de los efectos de la pandemia porque es lo que tenemos que hacer y porque es el lugar que le corresponde al Ayuntamiento: estar al lado de los almerienses que más lo necesitan.


Seguimos esperando los Fondos Covid prometidos por el Gobierno

El daño que está causando la crisis provocada por el coronavirus en Almería tiene dos vertientes muy duras. La primera, naturalmente, es la tragedia familiar de cuantos han perdido algún ser querido o sufren por su ingreso hospitalario. A todas esas personas, una vez más, quiero mostrar mi solidaridad y afecto y mi deseo de que la recuperación de los afectados se produzca con la máxima rapidez posible. El otro frente desde el que vivimos a diario el golpe de la covid es el de la destrucción de empleo que afecta a tantísimas familias y empresas de nuestra capital. Es una situación muy difícil en la que el Ayuntamiento está trabajando de manera efectiva, tras haber reorientado el presupuesto municipal hacia la ayuda directa y la creación de un marco de medidas de legales que ayuden a que quienes peor lo están pasando recuperen cuanto antes su actividad o su empleo anterior a la crisis. Pero lo cierto es que el Ayuntamiento no puede afrontar este tremendo e inesperado desafío en solitario y con su limitada capacidad económica. A pesar de que gracias a una gestión saneada y rigurosa mantenida durante años hemos podido asumir hasta ahora el enorme coste que tiene la lucha contra la pandemia en Almería, es imposible que podamos mantener este nivel de compromiso sin la prometida ayuda del Gobierno de España. Una colaboración que, a pesar de las promesas y anuncios del propio presidente Sánchez a la Federación Española de Municipios y Provincias, aún no hemos recibido. No es de recibo que hayamos llegado a 2021 sin que municipios, provincias e islas hayamos recibido un solo euro de los fondos extraordinarios covid anunciados por el Gobierno de Sánchez e Iglesias para la recuperación y para salvar el transporte urbano. El Gobierno ofreció una partida de 3.000 millones de euros a los ayuntamientos que se distribuirían en función de la población. En ese reparto, a la ciudad de Almería le corresponderían en torno a los 20 millones de euros, de los que no hemos visto nada. No hay que olvidar que el Ayuntamiento de Almería está cargando con unos sobrecostes difícilmente asumibles, ya que a medida que se incrementaban los contagios hemos tenido que aumentar los servicios a los vecinos y hemos puesto en marcha ayudas para el pequeño comercio, la hostelería, los autónomos y las pymes. Fuimos la primera administración en reaccionar al inicio de la pandemia activando el ambicioso Plan Reactiva 20 para servir de dique de contención al primer impacto de la crisis, pero la evolución de la pandemia nos ha situado en un contexto que hace necesaria su ampliación de cara a este año 21, que va a ser tan duro o más que el anterior. Por lo tanto, el Gobierno tiene dos opciones: o tomarnos en serio y darnos ya las ayudas que prometieron y que en ningún caso pueden estar vinculadas a la entrega de los superávits municipales, o bien seguir con este incomprensible ninguneo. Desde la FEMP vamos a ser especialmente insistentes en esta cuestión, y no por la intención política de buscar conflictos o de confrontar, como suelen decir habitualmente en el PSOE cuando alguien no coincide con sus puntos de vista, sino porque estamos hablando, sencillamente, de poder o no poder ayudar a los almerienses. Y entiendo que esa prioridad no entiende se siglas ni de partidos.


Nos estamos jugando la vida y el futuro de muchos almerienses

La evolución de las cifras de contagios en Almería nos deja en una situación sanitaria muy complicada que demanda la máxima responsabilidad y el compromiso de todos. Y esto hay que tomárselo muy en serio. Se avecinan semanas difíciles que van a requerir el mejor y más solidario de nuestros esfuerzos. Desde el Ayuntamiento estamos insistiendo una vez más en que todos podemos jugar un papel determinante en la superación de esta pandemia siguiendo las recomendaciones que se vienen dando desde hace tiempo, en la convicción de que cada gesto, cada medida o cada renuncia no sólo es una medida de autoprotección, sino que es también una muestra de madurez social. El Ayuntamiento quiere seguir siendo parte de la solución y por eso hemos adoptado un gran número de medidas que vosotros ya conocéis para mantener activa la capacidad de prestación de servicios municipales y evitar al mismo tiempo cualquier actividad que pueda favorecer la difusión del virus por medio de contactos producidos por aglomeraciones o reuniones de muchas personas. Del mismo modo, soy consciente de que las normas que se está viendo obligada adoptar la Junta de Andalucía son incómodas y suponen un freno a la recuperación económica de muchas familias, empresas y autónomos que tienen en el ocio y en el contacto social la base de su negocio, pero todos los estudios avalan que la limitación de estas prácticas, tan arraigadas en nuestro modelo social, son el mejor aliado para la prevención de la transmisión de un virus que, en demasiadas ocasiones, tiene consecuencias irreparables. En este sentido, quiero ser una vez más todo lo claro que creo que puedo ser: nos estamos jugando la vida de muchos almerienses. Y más allá de eso, que sin duda es la prioridad en estos momentos, nos estamos jugando también el futuro de muchas personas, de muchas pequeñas empresas familiares del sector del ocio y la cultura, de muchos bares y restaurantes, de muchos emprendedores llenos de ilusión y talento que estaban abriéndose paso antes de la llegada de esta pandemia. En el casi imposible equilibrio entre vida y economía debemos estar siempre dispuestos a proteger nuestra supervivencia, no sólo física, sino también profesional. Y esa difícil carrera tiene tiempos en donde lo primero es siempre salvar la vida. Si todos actuamos con cordura y sentido común muy pronto volverán a darse las circunstancias propicias para poder seguir avanzando en el complicado camino de la recuperación económica y la vuelta a la esperada y necesaria normalidad. Y en ese camino, todos los almerienses saben que pueden y podrán seguir contando con su Ayuntamiento, que seguirá trabajando por la reconstrucción de nuestra actividad económica junto al resto de administraciones, porque esta batalla no tiene color político ni orientación ideológica. Salvar el futuro de Almería es un objetivo compartido que garantiza un escenario de progreso y bienestar común para todos. Y ello posibilitará que Almería siga siendo una referencia de calidad de vida y de creación de riqueza cada vez para más gente. Pero mientras llega ese momento, que sin duda va a llegar, sigamos respetando todas las normas que nos recomiendan las autoridades sanitarias. Si los almerienses usamos la mascarilla, si nos protegemos, si actuamos unidos y con responsabilidad, iremos ganando poco a poco esta batalla tan difícil.


Mantengamos nuestro compromiso con la vida y la salud en Almería

Sé que no es la primera vez que me ocupo de este asunto y probablemente no será la última, pero debo insistir en algo que todos sabemos y que debemos poner en práctica, quizás ahora más que nunca: seamos prudentes. La pandemia sólo terminará cuando estemos todos vacunados y previsiblemente eso no sucederá hasta dentro de algunos meses. Mientras tanto, insisto en pedir a todos los almerienses el máximo respeto a las medidas y disposiciones que ha tenido que adoptar la Junta de Andalucía para ayudar a detener la espiral de contagios de esta nueva oleada. Destaco la idea de ayudar a contener porque la pandemia se frenará antes si todos, administraciones y ciudadanos, avanzamos en la misma dirección. Y por desgracia, eso no ha pasa siempre. Almería cuenta con unos profesionales sanitarios que han demostrado a lo largo de estos difíciles meses no sólo su alta capacitación profesional, sino un admirable compromiso personal con la salud y la vida de todos los almerienses. Ayudémosles. El conjunto de la sociedad debe estar a la altura de su extraordinario esfuerzo e implicarse plenamente en el cumplimiento de todas las medidas de control de la pandemia adoptadas por el bien de todos. Seguimos en una situación muy complicada en la que tan solo cabe colaborar. Las diferencias políticas son tan inoportunas como innecesarias. Nada que no sea sumar y contribuir es ahora procedente. Por lo tanto todos, desde nuestras diferentes responsabilidades y ocupaciones, debemos priorizar este esfuerzo colectivo siguiendo a rajatabla las medidas que todos conocemos y no debemos descuidar. Sigue siendo muy necesario protegerse uno mismo y proteger a los demás, manteniendo la distancia de seguridad, extremando las medidas de higiene y utilizando mascarilla en todas aquellas situaciones en las que estemos en contacto con otras personas ajenas a nuestro ámbito más cercano. Son medidas incómodas, lo sé; pero se han revelado como las más efectivas y además están al alcance de todo el mundo. Por lo tanto son de inexcusable cumplimiento hasta que la vacunación de la población permita poner punto final a este periodo tan complicado y desagradable. Sé que es una obviedad, pero debo insistir en un mensaje muy claro: la pandemia no ha terminado. Es mejor prevenir los contagios y, para ello es imprescindible no conceder ni un minuto de tregua en esta lucha. La relajación de las medidas de protección y el hecho de pensar que el contagio es algo que sólo pasa a los demás son dos errores que nos han costado ya demasiadas vidas, como bien saben por desgracia las familias de todos cuantos se han marchado antes de tiempo a causa de este mal. No podemos permitir que siga pasando. Mantengamos más activo que nunca el compromiso que desde el primer minuto de la pandemia tenemos con la vida, con la salud y con el futuro de Almería. Vamos a conseguirlo juntos


El futuro no se predice; el futuro se crea

Es muy importante mirar al año que acaba de comenzar con una perspectiva abierta a la esperanza que nos proporciona la llegada de las vacunas y desde la convicción de que vamos a tener que trabajar duro hasta volver a la necesaria normalidad. El futuro no se predice, porque el futuro se crea. Y por eso, en el Ayuntamiento de Almería afrontamos 2021 centrados en seguir dando respuestas y facilitar soluciones a los almerienses más afectados por la pandemia. Vamos a seguir trabajando codo a codo con el resto de las administraciones y queremos mantenernos en la línea de compromiso, responsabilidad y solidaridad que ha marcado la hoja de ruta del Ayuntamiento desde que la covid irrumpió en nuestras vidas para cambiarlo todo.

No obstante, no puedo olvidar que por mucho esfuerzo y trabajo que queramos poner sobre la mesa, hay daños personales muy dolorosos causados por esta pandemia que han dejado un hueco irremplazable en los afectos y en la memoria de muchos almerienses a los que siempre tendremos presentes de un modo u otro. Pero aunque hemos pasado muy malos momentos, no puedo caer en la complacencia de decir que ya hemos superado lo peor o que a partir de ahora todo va a ser bueno.

Debemos ser realistas y asumir que en el futuro habremos de tomar decisiones complicadas que van a tener incidencia directa en los planes de recuperación económica de muchas familias almerienses, con el carnaval, la Semana Santa o incluso la Feria como objeto de estudio. En cualquier caso quiero insistir en que la prioridad ha sido, es y será, garantizar la salud de todos los almerienses. En el Ayuntamiento siempre hemos tenido claro que no podíamos optar por la decisión fácil, sino que había que intentar tirar de imaginación y que aquellos eventos que se pudieran celebrar en condiciones de seguridad debían celebrarse.

Esta Navidad hemos demostrado que es posible mantener un equilibrio razonable, aunque nunca perfecto, entre la reactivación de la actividad económica y social y el mantenimiento de las medidas de seguridad señaladas por los responsables sanitarios. Hemos trabajado siempre poniendo sobre la mesa las recomendaciones de salud esenciales y las necesidades y sugerencias de los sectores económicos y productivos de Almería. En algo nos habremos equivocado, estoy seguro, pero ya digo que no es un equilibrio fácil y que no es posible establecer una equidistancia perfecta entre ambas cuestiones.

No obstante, creo que en Almería estamos afrontando esta etapa tan difícil de un modo bastante positivo y aceptable. Y así tendremos que seguir hasta que tengamos la certeza de haber superado al virus. Quiero aprovechar para reiterar la necesidad que tiene el Ayuntamiento de contar con una interlocución activa y receptiva por parte del Gobierno de España para que asuma de una vez sus compromisos económicos con las entidades locales que estamos actuando como primera barrera de contención contra el virus y para ello hemos adoptado medidas fiscales para rebajar la presión y ayudar a todas las familias. También hemos modificado todas nuestras previsiones financieras y hemos destinado además una parte importante de nuestros recursos a ayudas directas.

Pero tengo clarísimo que mientras yo sea alcalde no voy a endeudar al Ayuntamiento, ni voy a hipotecar el futuro de las siguientes corporaciones. Seguiremos reclamando que nos echen una mano para seguir ayudando a los almerienses en este 2021, porque es de justicia que así sea.


El Gobierno de los cero euros a Almería

Hace pocos días, desde la oposición se acusaba al Ayuntamiento de no tener listo el Presupuesto Municipal para 2021. Y llevan razón. Pero como les respondió la portavoz del Equipo de Gobierno, María Vázquez, resulta imposible hacer una previsión de gastos sin tener antes una previsión real de ingresos. Para presupuestos ficticios ya nos basta con los que fabrica el Gobierno de España. Y lo cierto es que a estas alturas y faltando apenas dos semanas para terminar el año, el Ayuntamiento de Almería ha recibido cero euros de ese Gobierno. Almería sigue siendo objeto del ninguneo de Sánchez e Iglesias, que continúan sin enviar un solo euro en concepto de ayudas COVID. Desgraciadamente, tenemos al gobierno más antimunicipalista de la historia reciente de España, que ignora su deber de aprobar los fondos Covid-19 de ayudas incondicionadas para municipios y provincias en este 2020, lo que supone a corto plazo dejar en la estacada a miles de ciudadanos que dependen de sus Ayuntamientos para llegar a fin de mes. Pero no quiero ser negativo. Si de verdad Sánchez y sus ministros tienen voluntad de ayudar a las Entidades Locales, aún tienen tiempo de llevar al Consejo de Ministros el Real Decreto que dé luz verde a las ayudas a municipios y provincias para 2020, que cada vez son más urgentes. Y esto no es una búsqueda de confrontación, sino una simple y urgente necesidad de financiación, porque la mayoría de ayuntamientos, entre ellos el de Almería, han tenido que reorientar y modificar su política financiera para poder hacer frente a los gastos extraordinarios que ha motivado la pandemia. Desde las ayudas directas a la renuncia de ingresos fiscales hasta las partidas para la desinfección de calles, colegios y centros de salud. Como Alcalde de Almería, me veo en la obligación de compartir mi preocupación por la situación de asfixia financiera a la que podemos vernos sometidos muchos ayuntamientos si el gobierno de coalición no reacciona. La situación es tan grave que desde la Federación Española de Municipios y Provincias ya se han anunciado movilizaciones como respuesta al desprecio de Sánchez e Iglesias a las entidades locales que estamos siendo la primera línea de contención en la batalla social y económica contra el virus. Y esto no es una cuestión de siglas o de partidos, sino de supervivencia para miles de negocios y pequeñas empresas y para evitar las colas del hambre que ya se están produciendo en muchas ciudades. Exigiremos, por tanto, que el Gobierno cumpla la promesa de los famosos 3.000 millones de euros prometidos para ayudas incondicionadas a los municipios, que tienen que servir para paliar la caída de ingresos de entre un 15 y un 20% que estamos sufriendo como consecuencia de los gastos extraordinarios derivados de la situación creada por la pandemia. Mientras tanto, la salvación de muchos Ayuntamientos y Diputaciones es, a día de hoy, los remanentes conseguidos gracias a una Ley del Gobierno de Mariano Rajoy, que tan duramente denostó y criticó el PSOE, que sí apoyó que el Gobierno de Sánchez e Iglesias intentase apropiarse de nuestros ahorros. Los ayuntamientos y entidades locales no somos administraciones de segunda. Los almerienses han tenido a su lado a su Ayuntamiento este año tan duro, en el que hemos afrontado muchos gastos extraordinarios y hemos bajado y eliminado tasas e impuestos. Por eso es intolerable que la respuesta del Gobierno para ayudarnos a frenar esta crisis haya sido no entregar ni un euro de lo comprometido. Pelearemos por lo que nos corresponde.


Queremos la verdad sobre el AVE

El eje Almería-Murcia ha experimentado en los últimos 20 años un importantísimo crecimiento demográfico que conforma una gran área metropolitana, por detrás de Madrid y Barcelona. Somos una parte fundamental de la España que impulsa el crecimiento social a pesar de contar con unas infraestructuras de comunicación insuficientes o inexistentes, como el caso de la alta velocidad. Por este motivo, hace unos días mantuve un encuentro de trabajo en el Ayuntamiento de Murcia con su alcalde, José Ballesta, con el fin de acordar un manifiesto por el que ambas ciudades reclamamos del Gobierno de PSOE y Podemos la agilización de las obras la alta velocidad del Corredor Mediterráneo e infraestructuras asociadas, así como una financiación estatal justa para las grandes ciudades del Sureste español. Os invito a leerlo y a compartirlo. Los almerienses tenemos tanta prisa o más porque acaben las obras en Murcia que lo que puedan tener los murcianos, pero de nada nos sirve un AVE que pueda llevarnos de Almería a Vera, si no conecta con Lorca y de ahí a Murcia. Por eso seguimos con preocupación la parálisis absoluta que tienen en Murcia, en Lorca y los retrasos e incumplimientos que el Gobierno de España tiene en Almería. La ciudad de Almería forma parte de una Sociedad de integración que tenía entre sus encomiendas la integración de la alta velocidad y en una ciudad que es estación de término. Actualmente, tenemos obras del AVE en la ciudad, pero no supone integración de ningún tipo, sino que es una supresión del paso a nivel. Y una obra que tenía que estar concluida antes del verano y a día de hoy, ni el alcalde de Almería ni la corporación municipal sabemos cuándo terminarán. Por no hablar de la propia integración en sí, que no tenemos siquiera proyecto, sino un anteproyecto presentado con un modelo de financiación inasumible para la ciudad de Almería y una preocupante falta de interlocución con los responsables de ADIF y el Ministerio de Fomento y del Gobierno de España. Esta falta de interlocución es una falta de respeto del actual Gobierno a todos los almerienses. Todo esto nos obliga a pensar que las promesas que hizo el Gobierno respecto de la llegada del AVE van a incorporarse al amplio capítulo de mentiras que viene acumulando el Gobierno de Pedro Sánchez. Por eso, y tal como dije en Murcia al término del encuentro, como Alcalde de Almería exijo al ministro Ábalos que nos diga la verdad, y que explique cuál es la situación real de los proyectos y que se comprometa -si puede- con almerienses y murcianos para la conclusión de esa infraestructura tan necesaria para todos. Pero además de la situación del AVE, en este encuentro abordamos la necesidad de contar con una financiación más justa, especialmente ahora que el COVID no ha obligado a modificar la agenda económica del ayuntamiento. Y es que a día de hoy, los municipios españoles hemos recibido cero euros del Gobierno de España para afrontar todas las competencias que, de manera inexorable, nos hemos visto obligados a tomar para que los ciudadanos pudieran seguir viviendo en esta situación de crisis por COVID. En el Ayuntamiento de Almería estamos haciendo frente a esta situación excepcional con nuestros propios presupuestos, aumentando la atención y servicios sociales, además de arbitrar líneas de ayudas para el pequeño comercio, la hostelería, así como para los autónomos y pymes. Es una situación insostenible en el tiempo que pondrá en peligro las ayudas que estamos ofreciendo a los almerienses. Es triste, pero el actual gobierno se ha revelado como el más antimunicipalista de la historia reciente de España.


Levantar el ánimo sin bajar la guardia

La Navidad no es una época del año; la Navidad es un estado de ánimo. Y somos conscientes de que ahora todos necesitamos levantarlo. Por eso este año, más que nunca, en Almería queremos ver la luz, el color y la alegría de la Navidad por todas partes. Naturalmente, los cambios motivados por la COVID van a hacer que este año todo sea diferente. Pero diferente no es peor. Va a ser otra Navidad en la calle, igual que va a ser otra Navidad en nuestras casas. Por eso quiero hacer un llamamiento a todos los almerienses para que celebremos estas fiestas con la misma prudencia con la que nos gustaría que los demás la celebrasen. Es necesario no bajar la guardia y mantener todas las medidas de seguridad recomendadas. No por reiterado deja de ser importante estos días el mensaje de las tres emes: mascarilla, manos y metros. Y para ayudar a invertir la tónica del desconsuelo y preocupación generalizada en muchas familias, especialmente entre aquellas en las que la pandemia ha dejado un hueco irreparable, el Ayuntamiento quiere ofrecer a todos los almerienses un ambiente cálido, reconfortante y que, en la medida de lo posible, nos haga sentir que nada nos une al futuro con más fuerza que la esperanza. En Almería, esta Navidad vamos a celebrar que la vida sigue adelante. Y quiero agradecer especialmente la colaboración y la buena disposición de las asociaciones de comerciantes de cada barrio, como Retamar/Toyo, Alquián, Zapillo, La Cañada, Mediterráneo y Nueva Andalucía, con los que hemos empezado ya a llevar la luz y el color de Navidad a los barrios, algunos de ellos por primera vez. Además de las luces, hemos distribuido por la ciudad elementos propicios para crear ambiente y facilitar las fotos de recuerdo. Lo podrán ver en el Mercado Central, en la Plaza de la Catedral, en la Plaza de las Velas y en Puerta Purchena. Habrá arcos de luz en las zonas comerciales y un Mercado de Navidad con 77 casetas de ambiente nórdico en el Paseo y la Rambla, en donde insistimos una vez más en evitar las aglomeraciones y buscar las zonas y las horas menos frecuentadas. En este sentido, la Plaza Vieja será un punto de interés navideño para toda la familia. Tendrá ambientación y actividades pensadas para los más pequeños y allí estará el Buzón Real, para depositar allí las cartas a los Reyes Magos, que aunque no podrán celebrar su Cabalgata, se van a ocupar de hacer llegar caramelos a casa de los niños y por supuesto, les dejarán regalos la noche del 5 de enero. El Belén Municipal, por cuya distribución quiero dar las gracias a la Hermandad del Prendimiento, se instalará como en los últimos años en el Museo de la Guitarra, y se podrá visitar realizando reserva previa online para facilitar la seguridad sanitaria. Una seguridad que es la premisa básica de la Programación de Cultura, que siempre se desarrollará con las más estrictas garantías de seguridad y control sanitario respecto a los aforos y distancias. Actuarán en Almería primeras figuras como Los Rebeldes, Natalia Lacunza, Ara Malikian, Lagartija Nick, Ballet Flamenco de Andalucía, Depedro o María Villalón. Con esta programación queremos que se note que es Navidad en Almería. Queremos que nuestras calles nos inviten a sentir que, por encima de las circunstancias, está nuestro deseo de compartir, de disfrutar y de ser felices. Porque este año todos nos jugamos mucho y no podemos permitirnos el lujo de perder la alegría.