Los ayuntamientos necesitamos más medios

Los ayuntamientos necesitamos más recursos para poder dar mejores respuestas a las crecientes necesidades ciudadanas derivadas de la crisis social y económica generada por el coronavirus. Esa es la idea que pude trasladar días atrás en el Parlamento Andaluz a la Subcomisión de Políticas Sociales de la Comisión de Recuperación de Andalucía, donde expuse el trabajo que había desarrollado el Ayuntamiento de Almería durante el Estado de Alarma decretado por el Gobierno de España. El brusco cambio que ha supuesto la aparición de esta pandemia ha marcado un punto de inflexión en la tarea del municipalismo, que se ha convertido en el primer dique de contención de la crisis. Los ayuntamientos no somos una simple administración cercana al ámbito cotidiano de los ciudadanos. Formamos parte del engranaje del Estado y necesitamos medios y recursos acordes al nivel de respuesta que los ciudadanos esperan de nosotros. Y no me refiero solo a la atención las necesidades más inmediatas de las personas más afectadas, sino dar respuesta a otras cuestiones como la situación del transporte público, la desinfección de calles y residencias o los contratos públicos, situaciones que están abocadas a un desequilibrio económico. Por todo ello, uno de los puntos clave de mi intervención hacía referencia a la necesidad, señalada en repetidas ocasiones por la Federación Española de Municipios y Provincias de la que tengo el honor de ser vocal, de que el Gobierno central autorice a los ayuntamientos a usar todo el superávit municipal para implementar medidas con las que hacer frente a la crisis económica derivada del covid-19, ya que el Ejecutivo central no nos ha ayudado en nada a la hora de atender los servicios esenciales que dependen del Ayuntamiento. Lo que se pide desde el municipalismo no es un préstamo, ya que no estamos hablando de financiación, sino de permiso para usar nuestros ahorros, que se han formado a lo largo de los años gracias a los tributos e impuestos. Por ejemplo, el Ayuntamiento de Almería cuenta con un superávit de 16 millones de euros inmovilizados en una cuenta del banco que podrían emplearse para mejorar la vida de los almerienses. Por eso insisto en que el Gobierno central actúe de un modo realista y efectivo, dando la libertad de empleo esos recursos sin entrar en condicionantes que limiten la efectividad real de esta actuación. El Gobierno nos pide que le demos todos nuestros ahorros para que ellos a su vez nos aporten solo el 35 por ciento y el resto nos lo devuelvan a lo largo de diez años, desde 2022, y encima pudiéndolo gastar solo en lo que ellos quieren. Esta medida es una especie de despotismo ilustrado acuñado por la señora Montero en el que todo es para los ayuntamientos, pero sin contar con los ayuntamientos. Creo que una respuesta rápida y efectiva a las demandas y necesidades de los ciudadanos requiere de un elevado nivel de colaboración y cooperación entre las Administraciones Públicas, y entre éstas y la sociedad civil. Si durante la pandemia hemos descubierto que es posible trabajar y coordinarse efectivamente desde nuestras casas a través de videoconferencias, las diferentes administraciones deberían poder coordinarse y trabajar de modo efectivo en un modelo de estado cada vez más interconectado. El futuro pasa por ahí y ese es el camino en el que quiero situar al Ayuntamiento de Almería.
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Conservación e inteligencia territorial

Los municipios que contamos con recursos naturales de alto valor ecológico debemos aplicar medidas de inteligencia territorial para hacer de esos espacios un escenario de oportunidad y no una fuente de problemas. Aplicar políticas e iniciativas de inteligencia territorial puede constituir un eje diferenciador entre comarcas o municipios, contribuyendo al desarrollo de la zona y, por extensión, al de su tejido social y empresarial. En la actualidad, enfocar la imperativa defensa del medio natural desde posiciones inmovilistas acaba suponiendo un lastre para el desarrollo global de las áreas designadas con un alto valor ecológico. Y eso es injusto para los que allí viven y defienden su derecho a una prosperidad sostenible. Sin entrar en la vertiente política que suele alimentar polémicas interesadas en torno a estas cuestiones, creo que es aconsejable estudiar con calma todos los proyectos e iniciativas que puedan proponerse dentro siempre del marco legal establecido, y no generar un ensordecedor ruido de fondo que impida un acercamiento sereno a los debates. Los ciudadanos tenemos la obligación de exigir a las autoridades el máximo respeto a las figuras de protección medioambiental, pero también tenemos el derecho de reclamar de las administraciones la aplicación de fórmulas que posibiliten una relación positiva entre el territorio y sus habitantes. Estoy hablando de medidas que conviertan el valor natural del medio en un factor que, al ser explotado desde la inteligencia territorial, se convierta en un elemento diferencial capaz de generar un desarrollo que proporcione una firme vigilancia de la conservación ecológica del medio. Debemos apostar por un modelo que permita un equilibrio lógico entre la protección del patrimonio natural y un desarrollo empresarial sostenible que venga para sumar riqueza, prosperidad, empleo y bienestar para todos. Y en Almería ese modelo se ha aplicado con éxito en muchas ocasiones, y creo que es el camino por el que debemos seguir avanzando. Todos tenemos la responsabilidad de legar a nuestros hijos el medio natural que recibimos en óptimas condiciones, al mismo tiempo que asegurar un modelo de desarrollo económico y social que sostenga la prosperidad y el progreso de todos. La combinación de protección territorial y desarrollo empresarial es un modelo de gestión que puede contribuir de manera significativa a mejorar la competitividad turística de nuestros municipios y a mejorar nuestra economía, especialmente ante escenarios de futuro incierto, tal como vaticinan ahora los principales observadores. Mientras que el encapsulamiento del territorio no genera nada más allá que el relato de evocador del un paisaje, el tratamiento de esos espacios naturales desde la inteligencia territorial es un factor objetivamente beneficioso para el conjunto de la sociedad almeriense.


Hacer de la Cultura un elemento transformador del Casco Histórico

En las grandes ciudades, la agenda cultural no solo aporta un catálogo de oportunidades para el ocio de sus habitantes o la difusión de diferentes corrientes artísticas, sino que se configura como un potente elemento de dinamización social y económica. En el Ayuntamiento de Almería venimos trabajando desde el inicio de la actual pandemia en hacer de la actividad cultural uno de los motores de recuperación de la normalidad en nuestra ciudad, tal como definimos en el plan Reactiva 20, que está suponiendo una plataforma de apoyo a la sociedad almeriense en su progresiva recuperación del dinamismo paralizado por la crisis sanitaria. En este sentido, hemos adaptado una de las citas de más éxito de los últimos años, como es el Cooltural Fest, para hacer viable una de las citas más esperadas del calendario almeriense. Esta adecuación, en la que ha venido trabajando el área de Cultura y Educación que dirige Diego Cruz, nos ha permitido presentar hace unos días el COOLTURAL FEST GO!, un rediseño del formato habitual de este gran festival, que se ha transformado en un ciclo de conciertos y espectáculos que tendrá lugar a lo largo de todo el verano, entre el 17 de julio y el 13 de septiembre, con aproximadamente 25 eventos, que se realizarán en distintos escenarios de la capital, y una Ruta Gastromusical, que funcionará tanto antes como después de los conciertos. Todos los parámetros de aforos y distancias permitirán que los almerienses volvamos a disfrutar de la música en vivo, sin riesgos y de un modo más íntimo. Hemos trabajado de la mano de especialistas para diseñar los formatos de estas actuaciones de manera que podamos disfrutar de la música de un modo diferente: más íntimo y más personal. Pero como decía antes, en las grandes ciudades la cultura no es sólo una guía de actuaciones, sino que es una corriente transformadora de la realidad social de sus barrios y distritos. En este sentido, este nuevo festival aporta a Almería una perspectiva que me atrevo a calificar de histórica, porque las citas van a tener como escenario el futuro eje urbano Plaza Vieja, Alcazaba y La Hoya, que define el futuro del casco histórico de Almería como un nuevo entorno social y cultural en pleno centro. El COOLTURAL FEST GO! va a estrenar un escenario natural único, que me atrevo a señalar como uno de los más hermosos de todo el mundo y en cuya recuperación estamos poniendo mucha ilusión en el Ayuntamiento. Me refiero a La Hoya, el espacio entre la Alcazaba y San Cristóbal, que hemos acondicionado por su amplitud para ofrecer conciertos con distancia y que va a tener además la belleza natural e histórica de un entorno de murallas iluminadas. Estoy seguro de que el impacto visual del entorno va a convertir cada recital o concierto en una experiencia inolvidable, tanto para el público como para los propios artistas, que no siempre tienen la oportunidad de actuar en un entorno tan hermoso y tan cargado de referencias. Una zona que es muy poco conocida por la amplia mayoría de almerienses y en la que venimos trabajando desde hace meses para lograr algo que todos hemos oído, pero ninguno hemos visto: hacer por fin del Casco Histórico una zona amable y abierta capaz de atraer actividades y vida en el corazón de Almería.


Otra lección de responsabilidad de todos los almerienses

No debemos confundir el final del estado de alarma decretado por el Gobierno con el final de la pandemia. Que el riesgo todavía es latente lo confirma la oleada de pequeños rebrotes detectados en varias zonas de España que, por el momento, se encuentran bajo control. Y eso quiere decir que el virus está activo y que mantiene su potencialidad de contagio. Por esta razón es imprescindible que no bajemos la guardia y que todos extrememos las medidas básicas de prevención que están demostrando su eficacia a la hora de combatir los efectos sanitarios del virus: uso de mascarilla, distancia social e higiene frecuente de manos. Esta disciplina, que no es más que una aplicación colectiva del sentido común, está sirviendo para que Almería sea una de las ciudades en la que menor impacto está teniendo esta crisis sanitaria. Desde el primer momento los almerienses estamos haciendo bien las cosas y ello, además de un motivo de legítimo orgullo, debe servirnos para afianzar un mensaje de confianza en nuestra capacidad de reacción como sociedad y de la madurez que supone mostrar un alto nivel de compromiso y seriedad cuando es necesario. La pasada noche de San Juan los almerienses volvimos a dar un ejemplo de sensatez y buen juicio siguiendo las recomendaciones que se habían señalado desde el Ayuntamiento, que tuvo que prohibir la celebración de las tradicionales hogueras y barbacoas en las playas de la capital para evitar el riesgo de aglomeraciones y contagios. Como almeriense, ver las playas de Almería vacías una noche de san Juan me produjo la agridulce sensación de mezclar la pena por la ocasión perdida de volver a reencontrarnos con una de las tradiciones populares más queridas en nuestra ciudad, con la alegría y el orgullo de ver que los almerienses eran plenamente conscientes de la necesidad de no relajar las medidas que nos han llevado a ser una de las grandes ciudades con menos contagios de toda España. Esa actitud, por la que de nuevo quiero dar públicamente las gracias a todos, es la base que nos está permitiendo comenzar la necesaria reactivación de nuestra economía con decisión y, sobre todo, con seguridad. Un camino en el que siempre estará el Ayuntamiento de Almería, dispuesto siempre a ayudar y proporcionar a los almerienses todas las herramientas a su alcance. Desde aquí, os vuelvo a animar a que no dejéis de seguir responsablemente las medidas de seguridad y control que se han marcado y que, juntos, sigamos avanzando en la reactivación de una normalidad que, poco a poco, es cada vez más real. La responsabilidad colectiva está pasando a un segundo plano porque la nueva realidad impone un escenario en donde la clave va a estar en la responsabilidad individual. Y por ello os animo a que sigáis haciendo como hasta ahora, para que Almería continúe siendo ejemplo y referencia de comportamiento y actitud. Recordad al que se olvide o distraiga que en esta pelea todos estamos en el mismo bando y que todos estamos en manos de todos. Si avanzamos juntos en esta dirección, terminaremos ganando esta batalla más pronto que tarde.


Vacaciones en Almería: un acierto seguro

En Almería el turismo no es, como dicen desde el Gobierno de España, un sector estacional, precario y de bajo valor añadido. En Almería el turismo es una fuente de empleo para miles de personas y de riqueza y calidad de vida para todos. Por eso, desde el Ayuntamiento estamos trabajando para reactivar la actividad turística en Almería y que los efectos de las medidas adoptadas por la pandemia tengan el menor impacto posible en un sector básico para la economía almeriense. Por eso, acabamos de firmar un acuerdo con catorce empresas hoteleras de nuestra ciudad para adherirnos a la iniciativa que el Ministerio de Turismo y el Instituto de Calidad Turística de España han trazado para crear el sello ‘Safe Tourism Certified’, una marca nacional de calidad, que muy pronto se convertirá en norma ISO. Almería es una ciudad con un clima y una gastronomía envidiables, excelentes playas sin masificar, un atractivo patrimonio histórico, una gran calidad de vida y algo que, sin duda, es el principal valor turístico de esta gran ciudad: los almerienses. Pero además de todo eso, este año vamos a añadir un factor que va a ser determinante a la hora de escoger destino turístico: la seguridad sanitaria. Almería ha sido una de las capitales españolas en las que menor incidencia ha tenido el virus gracias a que desde el primer momento hemos demostrado nuestra responsabilidad haciendo las cosas bien y manteniendo las medidas de seguridad apropiadas. Por eso quiero animar desde aquí a quienes estén planificando sus vacaciones que miren hacia Almería porque aquí van a encontrar todo lo que necesitan para disfrutar del mejor verano. Este convenio, que hemos cerrado con los responsables del Hotel Catedral, Nuevo Torreluz, Plaza Vieja Hotel Lounge, Avenida Hotel Almería, Torreluz Senior, Costasol, Barceló Cabo de Gata, Cabogata Beach, Cabogata Jardín, Hotel Sol, Gran Fama, Cadena Senator, Apartamentos 16:9 y Befree Turismo, y en coordinación con la Empresa Municipal Almería Turística (Emat), ayudará a garantizar las condiciones de estancia y disfrute de cuantas personas vengan este verano a Almería. Son muchos los puestos de trabajo que están en juego y se necesita que todos arrimemos el hombro. Por eso, este sello de calidad implica, entre otras cosas, que las empresas dispongan de un plan de contingencia y también de un plan específico de limpieza y la entrega de EPIS a sus trabajadores. Este verano, los clientes pondrán especial atención a las medidas sanitarias a la hora de planificar sus vacaciones y estamos convencidos de que este sello ayudará a generar entre los clientes la necesaria confianza, puesto que de esta forma se va a distinguir a los hoteleros que han implantado el Sistema de Prevención de Riesgos para la Salud. Con este convenio, que se enmarca en el Plan Reactiva 20 del Ayuntamiento, seguimos trabajando para reactivar la economía almeriense tras el parón que ha supuesto el confinamiento y seguimos abiertos a que nuevas empresas se sumen a esta iniciativa, que pronto implantaremos el campo municipal Alborán Golf, en la Red Museística de la ciudad y en la propia Oficina de Turismo. Disfrutar de vacaciones en Almería capital, este año va a ser un acierto más seguro que nunca.


Necesitamos más ayudas para hacer más eficaz el Ingreso Mínimo Vital

Desde el primer momento de la crisis sanitaria y social causada por el coronavirus, el Ayuntamiento de Almería reorientó sus planes económicos y la actuación de todas las áreas municipales para poner toda su capacidad al servicio directo de los que más iban a sufrir las consecuencias de la pandemia en nuestra ciudad. Ayudar a los que más lo necesitan no puede ser bandera exclusiva de nadie, ni tampoco tiene derechos de propiedad intelectual, porque en política se está para servir o sólo se sirve para estar. En este sentido, el Ingreso Mínimo Vital que acaba de aprobar el Gobierno es una medida razonable que se explica precisamente en lo que he dicho antes: en el deber de estar junto a los que más lo necesitan. Ahora bien, y sin entrar en otro tipo de apreciaciones acerca de sus efectos a largo plazo o en la colisión con medidas similares ya existentes, hay aspectos de esta iniciativa que permiten hablar de una cierta precipitación y falta de concreción administrativa. De hecho, ha habido más interés por publicitar esta medida que por articular con detalle su aplicación. De entrada, porque el Gobierno ha descargado directamente en los ayuntamientos la gestión de esta prestación, en un momento especialmente delicado para los ayuntamientos, que han debido reajustar servicios y plantillas para dar más agilidad al cumplimiento de programas de ayuda específicos tras la pandemia. Pero el Gobierno de PSOE y Podemos pretende que los ayuntamientos afrontemos su compromiso político con nuestros propios medios. Pues bien, el Ayuntamiento de Almería, a través de un informe del Área de Familia, Igualdad y Participación Ciudadana, ha cifrado en 1,2 millones de euros anuales el coste que para las arcas municipales supondrá la gestión del Ingreso Mínimo Vital. Una gestión que conllevaría, además, la contratación de 15 trabajadores municipales más para evitar el colapso de los cuatro Centros de Servicios Sociales Comunitarios que tramitarán este nuevo recurso social. En este sentido, creo que es inexcusable que el Gobierno Central nos dote de medios y dotación económica para asumir esta gestión y evitar poner en peligro la continuidad de otros proyectos sociales ya consolidados. Creemos que los gastos derivados de la aplicación de esta nueva prestación deben ser financiados con aportaciones adicionales a las entidades locales, tal como llevaremos a Pleno a través de una moción, para que el Ayuntamiento pueda gestionar el IMV con garantías y sin poner en riesgo otros recursos municipales. Los trabajadores de los Servicios Sociales Comunitarios del Ayuntamiento de Almería, a los que desde aquí quiero agradecer su profesionalidad y compromiso durante estos meses de pandemia, están ya al límite, porque están atendiendo una media de 400 llamadas diarias y han tramitado un total de 730 ‘expedientes COVID’ que han permitido un desahogo a las familias en riesgo de exclusión con un coste de más de 380.000 euros. Una gestión de emergencia que ha venido a completar una serie de intervenciones urgentes dirigidas a ayudar a quienes peor lo están pasando y que han supuesto para este ayuntamiento una inversión global en materia social de más de un millón de euros en menos de tres meses. Para que la ayuda sea efectiva, tiene que estar bien gestionada. Y sin más recursos, los ayuntamientos  no podremos llegar tan lejos como la situación requiere.


Plan Botania: hacia una Almería más verde

Almería crece, como todas las ciudades, a lo largo y a lo ancho, pero lo que verdaderamente marca la diferencia entre una ciudad grande y una gran ciudad es la calidad de vida que las administraciones, y de manera muy especial la gestión municipal, puede aportar. Y para mejorar la calidad de vida de los almerienses creemos que es imprescindible incorporar la biodiversidad como un elemento fundamental para asegurar la sostenibilidad de nuestra ciudad. En este sentido, el Ayuntamiento acaba de presentar un proyecto tan ambicioso como beneficioso: el Plan Botania. Un plan que, desde ahora hasta el 2023, tiene un alcance económico previsto de 24 millones de euros, que eventualmente podrá ampliarse con partidas específicas, y que hará que Almería capital pase de los más de 52.000 árboles de múltiples especies que tiene plantados en la actualidad a los 54.000 que habrá dentro de tres años. Se trata de una reorientación de la hoja de ruta de Almería hacia una nueva biodiversidad. Queremos asentar un ecosistema urbano capaz de aprovechar las características diferenciales de nuestro entorno para desarrollar un entorno natural con un sello netamente almeriense. Almería es, en muchos sentidos, un desierto. Pero desierto no significa ausencia. Almería tiene muchas especies únicas que deben ser potenciadas. Especies que deben sumarse a esa llamada “Marca Almería” que tan bien funciona en sectores económicos tan importantes como la agricultura o el turismo. Y hay muchas especies que pueden formar parte también de esa Marca Almería. Especies que se dan aquí por una razón. Y en la explicación de esa razón está la base de este Plan. Y no estoy hablando solo de vegetación. El Plan Botania busca una simbiosis entre plantas, insectos, aves y humanos. Porque una ciudad en la que solo se presta atención a los humanos es una ciudad sin futuro. Porque no se trata de plantar más árboles o de ajardinar más espacios y quedarse ahí. Se trata de mejorar el grado de calidad medioambiental de las zonas verdes ya existentes y de las que se planifiquen en el futuro, para poder alcanzar el objetivo de una biodiversidad con acento almeriense. Alguno de los objetivos en los que se centra este Plan son consolidar el arbolado urbano con criterios de sostenibilidad; revegetar y mejorar el valor ambiental de todos los espacios ajardinados, especialmente los más degradados; mejorar la gestión hídrica de los espacios verdes públicos; convertir el vivero municipal en un centro productor de especies autóctonas; promover la biodiversidad en el espacio urbano; fomentar una actitud participativa de los almerienses en la consecución de esta biodiversidad autóctona; escuchar las recomendaciones de los expertos en biodiversidad de nuestra universidad, y lo más importante de todo: hacer que los almerienses sintamos nuestra biodiversidad como un valor propio y un factor diferencial. Y para eso hay que convertir la biodiversidad en una eficiencia. Eso es lo que pretende el Plan Botania, porque en Almería es importante conservar el pasado, pero también es necesario contar historias de futuro. Y quienes mejor contarán ese futuro a nuestros hijos son los árboles.


confianza

La ilusión de pensar el futuro de Almería

Acaba de cumplirse un año desde que las últimas Elecciones Municipales supusieran un sólido respaldo de los almerienses al proyecto que tengo el honor de encabezar como alcalde. Y la verdad es que en estos últimos doce meses han pasado muchas cosas en Almería, algunas buenas y otras de tan triste recuerdo como los efectos de las torrenciales lluvias del pasado otoño o el inesperado y brusco giro de la realidad que nos está suponiendo la lucha contra el coronavirus. Y aunque estas dos circunstancias han supuesto trágicas consecuencias y situaciones adversas para muchos almerienses, en términos generales hemos demostrado que la gran capacidad de superación y compromiso de los almerienses ha facilitado las tareas de reconstrucción y ayuda puestas en marcha por el ayuntamiento de Almería. Hemos sabido cumplir con nuestro papel de administración más cercana a los vecinos gracias a contar con servidores públicos de extraordinaria valía, lo que supone una garantía ante cualquier dificultad o circunstancia sobrevenida. Pero por encima de eso, este aniversario debe servir para volver a expresar la sensación más enriquecedora que puede tener una persona: el agradecimiento. Quiero dar las gracias a cuantos volvieron a hacer del PP el partido más votado de Almería, que fue la capital española en la que los populares obtuvimos mejor resultado y gracias también a cuantos, sin votarnos, aportan ideas constructivas y críticas razonadas a este proyecto común que a todos nos une y que se llama Almería. Pero no es posible hablar de futuro sin hablar de ilusión, que es la fuerza que impulsa a diario mi labor de alcalde, pisando la calle y compartiendo con la gente las ideas que luego cobran forma en los despachos. Y en esa forma de trabajar, que es como yo entiendo la alcaldía, son determinantes las aportaciones de los diferentes colectivos profesionales y vecinales de Almería. Nuestra ciudad crece ya no sólo en torno a su dimensión física, que cada vez es más importante en un entorno en el que viven más de 200.000 personas, sino que lo hace procurando generar una mejor calidad de vida para todos. Y esa es la base del cambio que está impulsando el Ayuntamiento en Almería. Así, en este año hemos profundizado en los tres pilares que sostienen el modelo de desarrollo en todas las ciudades modernas como la nuestra: la digitalización, que permite acercar los servicios municipales a los ciudadanos, generando ahorro y haciendo de Almería una ciudad más sostenible, que es otro de los pilares de este modelo. Y sostenibilidad no es otra cosa que mejorar la movilidad, ampliar las zonas verdes, reducir la huella de carbono y hacer que se respire mejor en Almería. Son iniciativas que no tienen color político ni propiedad intelectual y que nos benefician por igual. Y por último, pero no menos importante, también hemos crecido en algo que marca las diferencias entre una gran ciudad y una ciudad grande: la inclusión total de sus vecinos. Debemos seguir prestando atención a los colectivos con necesidades especiales y hacer que todos los almerienses, con independencia de sus capacidades, puedan disfrutar del presente y del futuro de Almería con total normalidad. Es un escenario apasionante al que nos dirigimos y al que sigo convocando, con más fuerzas incluso que hace un año, a todos los almerienses. Seguimos trabajando.


carta

El superávit municipal debe servir para ayudar a los almerienses

De todas las cosas que hay en el mundo pocas sirven mejor para entender el concepto de propiedad que el dinero. Su dinero es suyo, porque es fruto de su trabajo y su capacidad de ahorro, y por tanto nadie tiene derecho a obligarle a hacer con él algo que no quiere y mucho menos arrebatárselo. Y eso mismo pasa con el dinero público, que no es “de nadie”, como pretendía en su día la actual vicepresidenta del Gobierno, la socialista Carmen Calvo. Por lo tanto, el superávit del Ayuntamiento de Almería es de los almerienses. De nadie más. Y como Alcalde, no voy a tolerar que el actual gobierno disponga de ese dinero, que es fruto del trabajo de los almerienses y de una política económica seria y bien planificada por parte del Equipo de Gobierno, para que el Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pueda pagar deudas políticas con sus socios. Ese dinero tiene que servir para ayudar a los almerienses a salir de la grave crisis que vamos a sufrir en los próximos   meses a consecuencia del Covid19. Y para ninguna otra cosa más, porque ese dinero no es del Gobierno.

Pero lo cierto es que el pasado jueves la ministra Montero confirmó en la Comisión de Hacienda del Congreso que el gobierno de Sánchez va a dar un paso más expropiando los recursos de los ayuntamientos para disponer así de sus depósitos bancarios. Y esto, sencillamente, es intolerable. El Ayuntamiento no va a consentir que el PSOE utilice el dinero de los ayuntamientos con el único objetivo de salvar la nefasta gestión de Sánchez. En este sentido, quiero anunciar ya que desde el Grupo Municipal del PP presentaremos iniciativas contra esta medida y exigiremos el desbloqueo de estos fondos para que sean los alcaldes los que gestionen este dinero en sus municipios. El dinero que se ha ahorrado en el Ayuntamiento de Almería debe ser para los almerienses. Es de sentido común. Pero el gobierno de Sánchez no solo lleva recortando libertades, derechos, recursos y competencias a los españoles y a las autonomías, además de estar llevando a la ruina a España, sino que ahora, y dada su incompetencia para gestionar esta crisis, recurre al dinero que hemos ahorrado con mucho sacrificio y que es imprescindible para que el Ayuntamiento de Almería pueda hacer frente a los gastos extraordinarios de esta crisis sanitaria y ahora económica.

Lo que los ayuntamientos necesitamos, y así lo llevamos demandando desde hace meses en la FEMP, no es que un gobierno ineficaz se apropie de sus ahorros, sino el desbloqueo de 100% del superávit y el uso de los depósitos bancarios municipales, porque el Ayuntamiento de Almería sabe mejor que nadie qué es los que necesitan los almerienses. Y los almerienses no podemos consentir este atropello.


Es el momento de demostrar nuestro amor por Almería

Desde que comenzó la actual crisis del coronavirus, los almerienses hemos comprendido que las dos estrategias que mejor funcionan hasta que finalmente pueda llegar la solución médica son, por un lado, el respeto estricto a las medidas de protección, higiene personal y distancia y, por otro lado, trabajar desde la unidad sin generar polémicas y enfrentamientos. Y eso es lo que estamos haciendo desde el primer momento en el Ayuntamiento de Almería, que ha volcado toda su capacidad de organización y gestión al servicio de todos los almerienses, especialmente de los que peor lo están pasando como consecuencia del parón en su actividad económica. Y lo cierto es que ya se están viendo los frutos de este trabajo. Esta semana, dentro del marco global del Plan Reactiva 20 hemos puesto en marcha dos líneas de actuación que pretenden hacer del comercio de proximidad y de nuestra cultura dos motores de impulso a la salida común de esta difícil situación. Para animar a los almerienses a comprar en el comercio cercano, el Área de Promoción de la Ciudad y Comercio ha puesto en marcha la campaña “Compra con el corazón”, que invita a comprar en nuestras tiendas y a visitar nuestros bares y restaurantes, manteniendo las normas individuales de prudencia en unos entornos seguros que ha sido preparados cuidadosamente por los profesionales que ya están abriendo sus puertas. Es una actuación muy necesaria para pequeños y medianos empresarios almerienses que ahora más que nunca necesitan de la confianza y el respaldo de sus vecinos, que somos todos. Si las tiendas o los bares de nuestro barrio cierran, lo que cierra es nuestro barrio porque un barrio sin comercio es un barrio sin vida. Por eso, en las próximas semanas no va a haber acto más grande de amor por Almería que comprar en almeriense y preferir lo almeriense.

Del mismo modo, y dentro del Plan Reactiva 20 acabamos de poner en marcha el programa “Yo reactivo cultura”, que contempla una partida de 150.000 euros para ayudar a que la cultura, la creación y el arte almeriense sean un elemento de creación de empleo, riqueza y dinamización social en estos momentos. La creación es un pilar básico y un motor de impulso económico que debe ser foco de atracción y dinamizador de la movilidad hacia nuestra ciudad. Hemos sido de los primeros ayuntamientos de España que presenta un programa de recuperación para el sector cultural, que busca apoyar a todos los eslabones de la cadena con apoyo técnico, logístico y de personal. Una apuesta conjunta que nace del consenso y apoyo del sector además de la generosa colaboración de la Junta de Andalucía y la Diputación. Poco a poco vamos dando pasos que nos acercan a la esperada luz que empieza a verse al final de todas estas semanas de incertidumbre. Pero no debemos bajar la guardia. En la página web www.almeriaciudad.es están todos los detalles de ambos programas. De esta salimos todos, y salimos bien.