La Hoya: más gestión verde para sumar valor al Casco Histórico

Hacer del Casco Histórico de Almería un motor de desarrollo socioeconómico es un objetivo básico en la estrategia del Ayuntamiento al que estamos dedicando un importante esfuerzo planificador e inversor. El eje formado por la Plaza Vieja, San Cristóbal, la Alcazaba y La Hoya debe tener una visibilidad urbana capaz de generar una cadena de valor que aporte empleo, emprendimiento turístico y habitabilidad a esa zona del corazón de la Almería histórica. Y en este sentido hemos dado un nuevo paso de futuro al presentar hace unos días el proyecto de mejora del enclave de La Hoya, entre el cerro de San Cristóbal y la Alcazaba, que se va a convertir en un gran jardín mediterráneo con una inversión de más de tres millones y medio de euros y que, en un plazo de poco más de año y medio, transformará ese lugar muchas veces visto y nunca disfrutado en un punto de encuentro, de paseo y de desarrollo urbano. El proyecto de los arquitectos Vicente Manuel Morales Garoffolo y Juan Antonio Sánchez Muñoz supone la recuperación ambiental, patrimonial y paisajística más importante que se haya acometido nunca en la ciudad y supondrá un antes y un después para una zona que, en los últimos meses, viene siendo objeto de numerosas actuaciones destinadas a descubrir una zona verde y transitable en lo que durante décadas fue un escenario propicio para los escombros y la fractura social. Aspectos relevantes de esta actuación serán la restauración paisajística de las laderas de la Alcazaba y de San Cristóbal con especies vegetales autóctonas y la recuperación puntual de chumberas como parte de la imagen tradicional de La Alcazaba. Con el proyecto vendrán a recuperarse también paratas, balates y el sistema de riego del antiguo cortijo que se ubicaba en la ladera de San Cristóbal, incluyendo la restauración y puesta en uso de la alberca alta y la alberca baja existentes, la creación de paseos, itinerarios y zonas estanciales y la plantación de vegetación, incluidos árboles de tradición hortícola almeriense. El sistema principal del riego será de tipo acequia, aunque se ha incluido una zona de parterres de cítricos con posibilidad de riego tradicional a manta. El valle de la Hoya y sus taludes incluirán zonas de plantación, itinerarios peatonales, zonas estanciales y, en el centro del espacio e integrado en el conjunto de la composición, una explanada. Un espacio libre de mayor dimensión, sin plantación, que permitirá la celebración de actividades colectivas y el futuro Paseo de las Gacelas conectará con el acceso a la Finca Experimental de la Hoya, conectando con el nuevo recorrido que une las calles Pósito y Almanzor, incluyendo un balcón-mirador desde el que se podrá observar todo el valle, con punto de información, zonas estanciales y zonas de plantación. En definitiva, una transformación completa de una zona apostando por la gestión verde como fórmula de creación de valor para el Casco Histórico de Almería. Una apuesta de futuro en la que seguimos trabajando.


Almería avanza en buena dirección

Tras dos años de mandato y a la mitad de la duración de la actual Corporación (2019-2023) acabamos de celebrar el debate sobre el Estado de la Ciudad, que es una herramienta democrática de control y análisis de la gestión municipal. Quiero agradecer a los grupos de oposición las críticas y propuestas recibidas, porque de ellas se extraerán sin duda conclusiones y sugerencias que no sólo son positivas para el conjunto de Almería, sino que harán crecer al Ayuntamiento como servicio público. Este debate nos ha permitido comprobar algo que quizás deberíamos escucharnos decir a nosotros mismos más veces: Almería es una gran ciudad. Almería cuenta, además, con un Ayuntamiento fiable y solvente que está permitiendo que nuestra capital haya alcanzado unos niveles de calidad de vida y de progreso urbano que la sitúan entre las principales ciudades de España. Si seguimos en esta misma línea de compromiso compartido, Almería, que ya ha superado la frontera de los 200.000 habitantes, tiene ante sí un gran futuro como ciudad receptora de talento y de inversiones. Pero no es posible realizar un balance o trazar perspectivas de futuro sin considerar el hondísimo impacto humano, social y económico de la pandemia contra la que aún luchamos. Desde la emoción y el respeto por las vidas que nos ha arrebatado la enfermedad y con la enorme preocupación de seguir trabajando por paliar los efectos que está causando en la estabilidad económica de miles de almerienses, quiero insistir en la idea de que después de unos meses de mucho esfuerzo y buena sintonía entre administraciones, el Ayuntamiento de Almería seguirá haciendo lo que debe hacer en estos momento, que no es otra cosa que seguir ayudando a los almerienses que más lo necesitan. Es necesario seguir atendiendo a las personas y centrar todo el esfuerzo municipal en reactivar nuestra economía con planes de ayuda, exenciones fiscales e iniciativas que favorezcan el mantenimiento y la creación de puestos de trabajo. Para ello hemos movilizado casi setenta millones de euros en ayudas a los almerienses durante la pandemia, y el pasado viernes anuncié en el debate un nuevo paquete de ayudas directas, llamado “Impulsa Almería”, que podrá 300.000 euros más en manos de los almerienses para ayudarles a salir cuanto antes de esta crisis. Sólo así podremos seguir trazando el horizonte de una capital más verde, en la que se siga imprimiendo un sello de biodiversidad local y sigamos trabajando por hacer del Casco Histórico un eje reactivador de la economía, la cultura y el turismo, tal como se seguirá viendo en el futuro próximo con la finalización de las obras de la Plaza Vieja, los accesos a la Alcazaba, San Cristóbal y el proyecto de La Hoya, que mañana se aprueba en Junta de Gobierno. Junto a eso, actuaciones como la compra del viejo edificio de Correos para su demolición y construcción de un equipamiento público, seguirán dando forma a una Almería más centrada en las personas y en las cuestiones que de verdad preocupan a la gente antes que en improductivos e innecesarios debates de tono ideológico. El Ayuntamiento de Almería constituye, a día de hoy, la garantía más cercana de rigor, de seriedad y de eficacia para todos los almerienses. Sobran, pues, motivos para continuar por este camino y seguir avanzando en la superación de los efectos de la crisis. Mi reto, como Alcalde, es recoger todas esas voces, incluidas las discrepantes, para unirlas en torno a la tarea común de seguir haciendo de Almería una ciudad cada día más próspera y abierta al futuro. Y a ese gran objetivo convoco al conjunto de la sociedad almeriense.


Almería presenta proyectos para obtener fondos europeos de recuperación

La recuperación económica de España tras la covid ha de pasar necesariamente por la vía municipal, ya que los ayuntamientos son la administración que mejor conoce su territorio y los que más de cerca han sentido los efectos de tener que ejercer de primer dique de contención de la crisis social y económica causada por la pandemia. Una tarea que ha obligado a todos los ayuntamientos a rehacer y reorientar sobre la marcha su planificación económica, tal como hicimos en el Ayuntamiento de Almería poniendo en marcha los planes Reactiva-20 y Reactiva-21, que tanto están ayudando a los almerienses. Pero para continuar con ese impulso es necesario que los ayuntamientos recibamos parte de los fondos europeos de recuperación que va a recibir España. En este sentido hay que recordar que el pasado mes de octubre el Gobierno de España presentó las bases de su Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, destinado a orientar la reconstrucción tras la crisis de la COVID, y que debe ayudar a canalizar parte de los más de140.000 millones de euros que va a recibir España para este fin. Tanto el Gobierno como la Junta de Andalucía nos han preguntado a lo largo de los últimos meses a los ayuntamientos qué proyectos e iniciativas podrían ajustarse a los epígrafes de ese Plan, para ayudar así a la más rápida reconstrucción económica de las ciudades, y nosotros hemos cumplido con lo pedido. Y lo hemos hecho de un modo bien estudiado y razonado gracias al trabajo de nuestra Oficina del Plan Estratégico, con la que veníamos avanzando antes de la pandemia en el diseño del futuro de Almería de cara a la próxima década. Eso nos ha ayudado a presentar una serie de proyectos e iniciativas que creemos que podrían llevarse a cabo con esos fondos y que nos permitirían avanzar hacia esa modernización del modelo de ciudad en el que estamos trabajando. Son programas que tienen como ejes la transición ecológica, la movilidad sostenible, la cohesión social, la transformación digital y el fomento del empleo. Desde el Ayuntamiento de Almería, a través de los diferentes ministerios del Gobierno de España y de la Junta de Andalucía, hemos presentado un total de veintiséis manifestaciones de interés o proyectos claves y estratégicos para el futuro de Almería, que están valoradas en algo más de 270 millones de euros y que en nuestra opinión encajan bien dentro de las líneas definidas por la Comisión Europea en el Programa 'Next Generation'. Esto no quiere decir que los proyectos vayan a ser concedidos automáticamente o que supongan necesariamente un escenario de futuro para Almería. Estamos ante un proyecto global de intenciones que habrá de estar condicionado a futuros programas de financiación. Debemos ser muy claros en este punto, del mismo modo que no podíamos dejar pasar de largo para Almería una ocasión como ésta. Aspiramos a conseguir muchos de estos planes y que el porcentaje de financiación sea asumible, aunque eso escapa ahora de nuestras manos. Hemos cumplido con lo que nos han pedido y ahora toca esperar a conocer cuáles son las condiciones reales de estos fondos y, una vez conocidos todos los detalles del cómo y del cuánto, saber de qué modo habría que adaptarlos y determinar qué capacidad real tendría el Ayuntamiento para afrontarlos. Ese será el siguiente paso.


Reactivamos el Turismo en Almería para generar más empleo y riqueza

Si nos paramos a pensar un momento, uno de los verbos que más estamos empleando en las últimas semanas es “volver”. Volver a hacer planes, volver a viajar, volver a disfrutar… En definitiva volver a vivir, porque finalmente las vacunas y la prudencia están consiguiendo que empecemos a ver la salida de la pandemia. Por eso Almería ha vuelto a la Feria Internacional de Turismo (FITUR) que se ha celebrado en Madrid estos días, tras un año especialmente duro para el sector. Hemos acudido unidos a uno de los principales escaparates turísticos del mundo para decir que Almería sigue siendo un destino turístico excelente y seguro. Almería necesita activar todo su potencial turístico para generar empleo y crear riqueza en un momento tan crítico, porque viajar ahora a Almería es la garantía de volver a disfrutar de las cosas buenas de la vida y de todo eso que tanto hemos echado de menos estos meses: el sol, el mar, la naturaleza virgen o la gastronomía sana y sabrosa. Pero también del contacto con la gente. Los almerienses somos abiertos, acogedores y hospitalarios, y del mismo modo que el turismo necesita Almería, Almería necesita volver a encontrarse con ese turismo tan nuestro: ese que busca los pequeños grandes detalles. Ese turismo en donde las sensaciones se imponen a las prisas y donde lo sostenible se impone a lo comercial. Para eso hemos estado en FITUR, compartiendo la buena noticia de que si seguimos haciendo bien las cosas, este verano podremos hacer el primer viaje en mucho tiempo. Y así, la campaña con la que se ha presentado la ciudad de Almería en esta edición tan especial de 2021, que además de por las medidas sanitarias ha estado marcada por la enorme ilusión de todo el sector, invita a volver a viajar empezando por la A, de ALMERIA. Creo que es un gran modo de reflejar el abanico de sensaciones y experiencias que se pueden vivir en Almería y que hemos agrupado en torno a la letra A, que también es la A de AMANECER. El que se puede disfrutar levantándose temprano para disfrutar de nuestros 32 kilómetros de playa accesibles, preparadas y seguras. La A de AZUL, que es el color de nuestros días y el color de nuestro mar limpio. La A de ARTE, porque en Almería no sólo se disfruta del arte en sus museos, sino que también hay arte en la barra de sus bares, en sus tapas o en las mesas de sus restaurantes. La A de ARQUITECTURA. Si sabemos escuchar a las piedras, ellas nos contarán la historia de una ciudad milenaria, que ha sido a su vez el escenario de rodajes de grandes películas llenas de estrellas. Y además, no podemos olvidar que Almería es una de las seis únicas ciudades que tienen certificados con el sello #SafeTourism en todos los espacios municipales turísticos. Por eso Almería ha trazado estrategias comerciales (renovación del convenio con Movelia), para conocer de primera mano la situación y los proyectos a corto y medio plazo de empresas fundamentales como AENA, para contactar con nuevos turoperadores, perfilar en qué lugares y ante qué público conviene más promocionar nuestra ciudad. Muchas gracias a todos por este esfuerzo compartido. Estoy seguro de que el verano de 2021 marcará el inicio de la recuperación del sector turístico de Almería.


estación de ferrocarril

Un espacio de acuerdo sobre el futuro ferroviario de Almería

Las conexiones ferroviarias de la ciudad de Almería siguen siendo un importante freno para el crecimiento económico y para la calidad de vida de todos los almerienses. No es la primera vez que reflexiono públicamente sobre este asunto e insisto en que nuestra capital sigue teniendo unas infraestructuras ferroviarias propias del S. XIX, y eso hay que achacárselo a todos los gobiernos de todos los partidos que ha habido en España en las últimas décadas. Ahora mismo gobiernan PSOE y Podemos, y fue el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, quien vino a Almería hace unas semanas a adquirir el compromiso de la llegada del AVE en 2026, ampliando así en tres años más el plazo que él mismo nos había dado sobre el cumplimiento de esta aspiración en 2023. Pero al margen de esa circunstancia, que supone otro incumplimiento en este agotador proceso, siguen existiendo importantes incógnitas que el actual Gobierno sigue sin despejar, como la fecha de la vuelta del tráfico ferroviario a la estación de Almería, que el propio ministro Ábalos anunció como prevista para el mes que viene. Ojalá que se cumpla esta previsión y no seré yo el que la ponga en duda. Todo lo contrario: seré el primero en celebrar que los almerienses puedan volver a entrar y salir por tren desde nuestra estación. No obstante, hay zonas de sombra en el futuro que necesitan aclararse con urgencia, como la financiación de la segunda fase del proyecto de soterramiento. Es cierto que después de dos décadas de debate hemos alcanzado un buen e histórico acuerdo entre Gobierno, Junta y Ayuntamiento respecto del modelo de actuación, pero tenemos que resolver la cuestión que más nos preocupa en estos momentos, que es su coste. A nadie se le escapa que, como alcalde de Almería, quiero para mi ciudad el mejor soterramiento posible al menor coste posible, porque las obras no se hacen con buena voluntad y grandes acuerdos, sino con cuantiosas inversiones de dinero público. Y queremos medir muy bien la parte del proyecto de debe salir del bolsillo de los contribuyentes almerienses. Del mismo modo, no podemos olvidar que Almería necesita conocer qué planes tiene el Gobierno respecto del futuro del edificio de la histórica estación de ferrocarril, ahora que tras muchas acciones de presión del conjunto de la sociedad almeriense se han vuelto a activar las obras de la segunda fase de su rehabilitación. Aún queda la tercera y seguimos sin saber qué quiere hacer el gobierno del PSOE y Podemos con ese edificio, que iba a ser cedido al Ayuntamiento de Almería totalmente restaurado por el anterior gobierno del Partido Popular y sobre el que sigue sin pronunciarse claramente el actual ejecutivo. Siempre he pensado que la estación debería recuperarse para un uso público y cultural que ofrezca la mejor bienvenida a cuantas personas lleguen finalmente en AVE a Almería a la estación, que se hará en el mismo lugar que la actual intermodal. Y en ese ánimo, siempre constructivo, he vuelto a enviar otra carta a la presidenta de ADIF para solicitar una reunión de trabajo en la que se aborden todas estas cuestiones. Estoy convencido de que pronto podremos salir de dudas y encontrar un espacio común de acuerdo para poder seguir trabajando por el mejor futuro de Almería.


Una movilidad sostenible para una Almería más verde

El transporte público desempeña un papel esencial en la sociedad, en la economía y en el futuro de Almería. Contar con un sistema de transporte eficiente y accesible es determinante para la calidad de vida de todos los almerienses y uno de los objetivos de la Agenda 2030 en la que trabaja el Ayuntamiento a través de su Plan Estratégico. En este sentido acabamos de dar un importante paso al frente, al apostar por la movilidad sostenible y por la sostenibilidad medioambiental presentando el autobús de la marca 'Caetano', que es el primero de propulsión cien por cien eléctrica y con tecnología cero emisiones en la flota del transporte público urbano de la ciudad de Almería, el servicio que gestiona la empresa Alsa-Surbus. Creo que se trata de un hito indiscutible que refleja la voluntad municipal de introducir de forma paulatina y progresiva este tipo de vehículos en el servicio de transporte público urbano.

Un servicio que aspiramos a hacer cada vez más moderno, más cómodo y confortable para todos los usuarios, además de más respetuoso con el medio ambiente. El transporte público almeriense avanza decididamente hacia un modelo de transición hacia flotas cero emisiones, en línea con los objetivos marcados por los ODS y por el Green Deal de la Comisión Europea. De hecho, con la incorporación de este nuevo autobús eléctrico, que se suma a los tres vehículos híbridos con que actualmente cuenta muestra flota, se dejarán de emitir más de 60 tCO2 cada año, con lo que estamos contribuyendo a hacer de Almería una ciudad con una movilidad más sostenible, con espacios más limpios y amigables.

Se trata de un autobús cien por cien respetuoso con el medio ambiente, que se carga por la noche y tiene una autonomía de unos 200 kilómetros diarios. Además, su motor está libre de contaminación acústica con lo que, además de reducir totalmente las emisiones de CO2, cuida doblemente del entorno. Además, los motores eléctricos conllevan un menor número de averías y, por tanto, mayor ahorro en el coste de mantenimiento.

Otra ventaja es que el motor ocupa menos espacio que los motores tradicionales, de modo que el vehículo gana en comodidad y confort para los pasajeros. Después del nefasto 2020 debido a la pandemia de coronavirus y a las restricciones de movilidad que ha llevado consigo, el objetivo es recuperar progresivamente las cifras que la capital ha ido acumulando en los últimos años en el servicio, con un incremento constante en el número de viajeros hasta superar los 8,8 millones contabilizados en el 2019.

Y es que la apuesta de la capital almeriense pasa por fomentar la movilidad sostenible con una mayor red de vías ciclistas, con el impulso de los vehículos de movilidad individual como patinetes eléctricos y bicicletas (eléctricas y tradicionales) y con un transporte público urbano colectivo cada día más completo, con más frecuencias, conexiones interbarrios, seguro y cómodo. Un objetivo que pronto se verá completado con otras iniciativas como la del 'metrominuto' y con una constante revisión de la flota de vehículos y el apoyo al servicio de taxi como otro de los pilares fundamentales. En definitiva, un paso más hacia un futuro más limpio y más sostenible para Almería.


Ayudemos a las vacunas siendo más prudentes que nunca

Que no nos deslumbre la luz que se empieza a ver al final del túnel. El virus sigue ahí fuera, y las nuevas cepas que se van conociendo pueden suponer un factor de riesgo aumentado. Por eso ahora, más que nunca, no debemos bajar la guardia y tenemos que seguir manteniendo las mismas normas de precaución que durante los momentos más complicados de la pandemia. Y aunque soy consciente de que es un mensaje que desde todas las administraciones se ha trasladado con frecuencia a los almerienses, creo que la apertura de la movilidad entre provincias y la posibilidad de desplazamientos lo hace especialmente necesario. En este sentido, la Policía Local de Almería intensificará la vigilancia del cumplimiento de las medidas antiCOVID este fin de semana festivo, que coincide con el 1 de Mayo, para prevenir y evitar infracciones la normativa vigente después de que la Junta de Andalucía haya flexibilizado las medidas tras la estabilización de la cuarta ola y el avance de la vacunación, permitiendo la movilidad entre las provincias andaluzas y la ampliación de horarios en hostelería y comercio. En este sentido, se vigilará de manera especial que no se celebren concentraciones nocturnas de jóvenes consumiendo alcohol, el cumplimiento del toque de queda entre las 23:00h. y las 06.00h., el uso obligatorio de mascarillas y el respeto a la distancia de seguridad. Insisto una vez más que estamos ante una cuestión tremendamente seria, en la que todos podemos ayudar siendo responsables, evitando contagiar y ser contagiados. Del mismo modo quiero dejar muy claro que la irresponsable insolidaridad de los infractores tendrá como consecuencia graves sanciones económicas, que pueden llegar a los 3.000 euros por infracciones leves, a los 60.000 por las más graves o a 600.000 por las muy graves. No hay excusas. El Ayuntamiento está aplicando sin vacilaciones el Decreto-ley 21/2020 de 4 de agosto, por el que se establece el régimen sancionador por el incumplimiento de las medidas de prevención y contención aplicables en Andalucía ante el COVID-19, y así seguiremos actuando hasta que la acción de las vacunas y la responsabilidad colectiva termine con esta pandemia. Pero hasta que ese momento llegue, que sin duda llegará, todavía nos queda por recorrer el tramo final de este difícil camino. Debemos ser conscientes de que el virus sigue presente en nuestras calles y que la amenaza está latente. Y sobre todo, que el virus mata, como todos sabemos y como por desgracia están padeciendo tantas familias almerienses en las que este virus ha dejado demasiados e irreparables huecos. No olvidemos que, a pesar de los avances, no hay nada ganado. En cualquier momento nos podemos ver abocados a una subida de contagios que nos lleve a sufrir una involución y un nuevo aumento de las restricciones, con las terribles consecuencias económicas que ello supondría para miles de familias almerienses. Por eso, desde el Ayuntamiento de Almería y desde la Policía Local apelamos al sentido común de cada uno como la mejor medida para luchar contra el coronavirus, que sin duda es una tarea que requiere la implicación y el compromiso de todos, sin excepciones.


La Casa del Mar retrata las diferencias entre el compromiso y la ineficacia

El servicio público no debe ser jamás una competición entre partidos por ver quién puede colgarse más medallas. Trabajar desde la política por transformar y mejorar la calidad de vida de todos los almerienses debe ser un objetivo del que no nos puede distraer la competición de méritos y la búsqueda de aplausos. Por lo tanto, quiero compartir la alegría de los vecinos de Pescadería y La Chanca, que desde hace unos días cuentan, por fin, con la esperada y necesaria Casa del Mar como centro de referencia de salud pública en esa zona de la capital. La rehabilitación fue inaugurada el viernes por el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, que quiso acompañar a los vecinos en un momento tan esperado como innecesaria e injustamente retrasado. Y en eso quiero fijarme hoy. Del mismo modo que digo que la política no puede ser una competición de méritos entre partidos, mucho menos puede ser un permanente ejercicio de mentiras, incumplimientos y desidia. Por eso es bueno incidir en que este servicio comunitario, inaugurado ahora que el PP gobierna la Junta de Andalucía, debería haber entrado en servicio hace ya muchos años, y debería llevar mucho tiempo salvando vidas y cuidando de la salud de los almerienses. Y naturalmente que estamos muy contentos por esta apertura, pero quiero incidir en que este final feliz ha sido posible gracias a que el actual gobierno de la Junta sí se ha tomado en serio su compromiso con Almería y ha invertido y trabajado en lo que el ineficaz gobierno socialista fue incapaz de culminar. Lo mismo que pasó con el hospital Materno Infantil y que en su día pasará también con la rehabilitación de la Casa Consistorial de la Plaza Vieja. Recodemos que la Casa del Mar cerró sus puertas en 2009 a instancias del gobierno de la Junta del PSOE para hacer una reforma, trasladando las consultas a un local alquilado en el Parque Nicolás Salmerón, generando incomodidad y gasto. En teoría iba a ser un cierre temporal, pero como tantas veces pasa cuando hablamos de la gestión socialista, lo temporal tiende a la perpetuidad. De hecho, tardaron siete años en iniciar las obras. Y como suele pasar también cuando gestionan los socialistas, -esos que pretenden dar lecciones de eficacia cuando están en la oposición- hubo que rehacer el proyecto iniciado porque los pilares previstos no aguantaban. Así que a todos esos retrasos hubo que añadir otros cinco años de espera. Durante estos últimos doce años hemos visto, además del habitual tutorial de incapacidad de gestión marca PSOE, numerosas manifestaciones, huelgas de hambre y cortes de tráfico por parte de unos comprensiblemente molestos vecinos de Pescadería-La Chanca. Unos retrasos y protestas que los socialistas almerienses, que hace unos días publicaban un anuncio diciendo orgullosamente que ellos habían empezado las obras, ignoraron sistemáticamente. Y esa es la historia vivida, aunque a mí me interesa más ahora la que está por vivirse gracias a la Casa del Mar, que dará servicio a más de 3.500 vecinos, con consultas de urgencias y una red de rastreadores COVID, entre otros servicios. Más calidad de vida y más salud para más almerienses. Eso, insisto, es lo que de verdad importa.


La ilusión y el compromiso de seguir trabajando por Almería

Mi prioridad como alcalde y mi compromiso con los vecinos de todos los barrios de Almería es tan innegociable como mi lealtad y afecto por el partido en el que llevo militando más de veinte años, el Partido Popular, que no solo es el partido más importante de la provincia, sino que es el punto natural de encuentro de cuantos tenemos el deseo y la vocación de trabajar por mejorar nuestra tierra. Por eso he aceptado con muchísima ilusión la propuesta de mi amigo Javier Aureliano García para acompañarle en su candidatura a la presidencia del partido que presentará en el congreso del próximo mes de junio. La política es una demostración diaria de que no se avanza recordando lo que hemos sido, sino trabajando por lo que queremos llegar a ser. Y en ese sentido, estoy muy orgulloso de formar parte de un partido en donde el futuro no se predice, ni tampoco se adivina. En el PP creamos el futuro trabajando unidos en una misma dirección. Nos une la ilusión por Almería. Nos une la ilusión por el futuro. Nos une saber que tenemos por delante un tiempo lleno de desafíos, de esfuerzo y de trabajo. Y también nos une saber que no hay fuerza más grande que la ilusión y las ganas de hacer cosas buenas por los almerienses, vivan en la ciudad, en el pueblo o en el barrio que vivan. Eso es lo que nos hace imparables. Y estamos ilusionados por el futuro porque sabemos que las cosas se han hecho bien. Desde la gratitud por su confianza, creo que es justo y necesario reconocer el enorme trabajo realizado durante todos estos años por nuestro presidente, Gabriel Amat, ahora que ha tenido la generosidad de dar un paso al lado. Nunca nadie podrá ser un ejemplo tan claro de los tres valores que han marcado su trayectoria y que tantas veces él mismo ha repetido: trabajo, trabajo y trabajo. Gabriel ha ejercido un liderazgo sólido y transformador, que ha convertido al PP en el partido más importante de la provincia de Almería y en una referencia de gestión para el conjunto de la sociedad almeriense. Pero también quiero dejar clara una cosa: tener ideas diferentes sobre aspectos concretos no es malo. Es más: yo lo creo necesario. La diferencia suma, pero el entendimiento multiplica. Y esa es la clave del futuro para el PP: crecer y multiplicarse. El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno lo ha dicho también hace unos días de manera muy clara: sin unidad no hay futuro para nuestro proyecto político. Es además un ejemplo de diálogo y de acuerdo en el que debemos fijarnos para saber cómo será el futuro de la política en Andalucía y España: un modelo de gestión basado en la colaboración leal y en el diálogo permanente. Sin imposiciones y sin presiones, porque en política vale más un buen acuerdo que una mala victoria. Algo que también está poniendo en práctica nuestro presidente, Pablo Casado, líder de la oposición y próximo presidente del Gobierno de España. En política, las cosas hay que hacerlas siempre con cabeza. Es decir, desde la prudencia, desde la moderación y desde la búsqueda del consenso. Y siempre con sentido de lealtad. Por eso yo estoy y estaré siempre en donde mi partido entienda que debo estar.


Almería sigue esperando los fondos COVID prometidos por el Gobierno

El pasado año, en los momentos más complicados del inicio de la pandemia, mantuve junto a un buen número de alcaldes varias reuniones virtuales  con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en las que se comprometió a liberar un fondo de 3.000 millones de euros para las Entidades Locales, así como una partida de 300 millones para compensar a las empresas de transporte público urbano por las pérdidas derivadas de la pandemia. Una promesa que fue confirmada posteriormente en varias ocasiones por la portavoz gubernamental, María Jesús Montero. Pero ha pasado ya un año y el gobierno de PSOE-PODEMOS no ha sido capaz de cumplir su promesa. De hecho, a día de hoy el Ayuntamiento de Almería no ha recibido del gobierno ni un solo euro en concepto de ayudas COVID. Ni uno. Es verdad que se liberaron los remanentes y que se eliminaron las reglas fiscales para permitir el uso de los ahorros propios, pero esas medidas fiscales no han servido para todos los ayuntamientos, porque los que no contaban con superávit no han podido afrontar esta difícil situación. Afortunadamente no es el caso de Almería, que gracias a una gestión municipal económica prudente y bien planificada, muy alejada del populismo financiero que defienden otros partidos expertos en paralizar económicamente las instituciones en las que gobiernan, está pudiendo afrontar con mayor margen el brutal incremento de los gastos y la tremenda bajada de ingresos como consecuencia de la paralización de la actividad económica causada por la pandemia. Pero conviene recordar que, por muy bien que se gestione, los recursos del Ayuntamiento de Almería no son ilimitados y necesitamos con urgencia los fondos prometidos tantas veces por el Gobierno de España. Sin embargo, las noticias que tenemos al respecto no pueden ser más negativas. Acabamos de conocer que el Ministerio de Hacienda no dará ayudas, incluida la del fondo de transporte, hasta el próximo verano. Y eso, con suerte. Pero si ese dinero no llega pronto, la situación del transporte público puede ser muy grave porque el sector se ha desplomado y no sólo por las consecuencias propias de la pandemia, sino porque ha habido reglas que han prohibido su uso habitual y se ha limitado mucho su aforo. El transporte público es un elemento de cohesión urbana y social en todas las ciudades y constituye la base de la movilidad pública. Y no es coherente que el mismo gobierno que pretende abanderar en exclusiva la defensa de las personas más vulnerables abandone al medio de transporte popular que conecta y une nuestros barrios mientras dedica millones de euros a rescatar compañías aéreas en Venezuela. Por eso quiero insistir en algo que he venido diciendo en esas reuniones: cumplan con sus compromisos y ayuden a que los ayuntamientos sigamos ayudando. Almería necesita que el Gobierno libere de una vez esos fondos COVID para seguir ampliando la cobertura social a las personas que más lo necesitan, reactivar la economía y echar una mano a todas las personas que se han visto afectadas por esta pandemia. Y mantendré este recordatorio hasta que se cumpla con lo acordado, aunque eso moleste a los que defienden a su partido antes que a su ciudad.