Ramón Fernández-Pacheco Monterreal - Almería en Europa

Almería, capital de futuro

Hace apenas un año que soy Alcalde de la capital de nuestra provincia, una ciudad con casi 200.000 habitantes y que es el núcleo urbano más activo, dinámico y pujante de toda Almería. A lo largo de estos meses he trabajado con mi equipo de Gobierno Municipal para poner en marcha iniciativas, y proyectos que paulatinamente, vayan dotando al modelo de ciudad que entiendo como más beneficioso las perspectivas y los enfoques necesarios en un escenario cada vez más global, más competitivo y marcado por nuevas exigencias públicas. Demandas como la puesta en valor de la transparencia y la cercanía como ejes de la comunicación con los almerienses. Prácticas que no son un simple desarrollo teórico de futuro, sino una herramienta habitual y extendida en todos los ámbitos de la administración municipal, como estamos viendo por ejemplo en el diseño de los Presupuestos Participativos para 2017, una actuación novedosa que ha permitido a asociaciones, colectivos, colegios profesionales y particulares, participar activamente en una de las principales decisiones que afectan a cualquier ayuntamiento: decidir el qué, cómo, cuánto y dónde se invierten parte de los recursos comunes de todos los almerienses. Este proyecto, junto al establecimiento de las bases que nos permitan definir un verdadero Plan Estratégico de Almería, cargado de apuestas realistas y viables, como la necesaria integración del Puerto en la Ciudad y viceversa, marcan buena parte de la hoja de ruta del futuro de una ciudad que sigue teniendo en la gestión sostenible del turismo y de los servicios sus dos líneas maestras de generación de oportunidades para cada vez más personas. Invito desde aquí a todos los almerienses a que sigan trabajando por Almería, y a que piensen de qué manera pueden servir a una ciudad que a todos nos representa, de la que todos nos sentimos orgullosos y con la que siempre estaré comprometido.


Ramón Fernández-Pacheco Monterreal

De “ciudad con puerto” a Ciudad Portuaria

Estoy convencido de que el principal reto urbanístico que tiene Almería de cara a su futuro a medio plazo es la integración del puerto en la ciudad y viceversa. Y es que no debemos entender esta actuación tan sólo como la eliminación de barreras físicas que permitan que el resto de la ciudad esté más cerca del puerto. Se trata de hacer una fusión real y efectiva entre dos zonas de Almería que el tiempo y algunas disposiciones legales han ido separando, invirtiendo el sentido histórico de una relación que siempre ha sido muy estrecha en una ciudad que no en vano fue llamada Portus Magnus en tiempos de los romanos. Por eso, ya digo, es necesario que Almería vuelva a ser una ciudad portuaria en lugar de ser una ciudad con puerto. Y para ello, uno de los principales objetivos del proyecto en el que estamos trabajando con tanta ilusión en el Ayuntamiento y en la Autoridad Portuaria, es que las zonas que han dejado de tener actividad portuaria en sentido estricto deben ser recuperadas para el uso y disfrute de los almerienses, tal como pasaba hace unas décadas, siempre basando esta premisa en unas relaciones de sostenibilidad para todas las partes y en beneficio de todos. Es cierto que los tiempos y las disposiciones legales sobre las fronteras y los transportes han cambiado, pero estoy seguro de que esta actuación permitirá a los almerienses reconciliarse de algún modo con su propia historia y con el particular modo de entender y trazar el relato urbano de una ciudad nacida y crecida en torno a su rada natural.
Como Alcalde soy consciente de la importancia que el Puerto tiene en la economía de la ciudad y la Provincia por extensión. En él se desarrollan actividades con un alto valor añadido que suponen un foco de creación de empleo que hoy se antoja fundamental. Y si uno de los objetivos que me he trazado para mi labor como Alcalde es crear más oportunidades para un mayor número de almerienses, creo que la integración del puerto en la ciudad es un elemento clave. En los estudios de impacto sobre la economía de la provincia, se estiman que los puertos de Almería y Carboneras generan un total de 2.000 empleos directos y 6.000 indirectos y las empresas y actividades que en ellos se desarrollan mueven en torno a1.200 millones de euros. Por todo ello reitero la posición firme y decidida de colaborar con el Puerto, de trabajar de la mano del resto de las administraciones y de que las oportunidades que aquí se generen redunden, al cien por cien, en beneficio de la gente. De nada sirven los grandes proyectos, las mejores ideas o los planteamientos teóricos mejor diseñados si todo ese esfuerzo, al final, no redunda en cambios, mejoras y ventajas para todos los almerienses.


Ramón Fernández-Pacheco Monterreal

El cine, escenario de pasado, presente y futuro

Almería acaba de cerrar con una enorme éxito de repercusión y proyección la primera edición del Festival Internacional de Cine de Almería (FICAL), una evolución natural de anteriores apuestas de promoción del cine rodado en Almería años atrás y que, fruto del éxito que supone hacer bien las cosas, ha crecido hasta alcanzar una dimensión de relevancia y eco que apuntan a situarlo en una de las citas clásicas del calendario cinematográfico de nuestro entorno. Tiempo al tiempo. Para el Ayuntamiento de Almería ha supuesto una gran satisfacción poder contribuir un año más, junto a la Diputación Provincial y el propio Festival, al éxito de un esfuerzo colectivo para el que grandes profesionales de diferentes ámbitos han dedicado el mejor de sus esfuerzos. Estamos hablando de un Festival que está totalmente asentado y que es esperado por los almerienses cada año con impaciencia. Si hace quince años este Festival nacía con el propósito de hacer resurgir la época dorada del Cine en Almería y que renacieran los vínculos que siempre han existido, a día de hoy podemos asegurar que se ha conseguido el objetivo. Así lo demuestra el hecho de que durante todo el año sean constantes las noticias de nuevos rodajes y nuevas producciones que eligen Almería como escenario. Pero sería un error considerar este tipo de convocatorias un simple acontecimiento cultural o social. Y aunque sin duda eso también es muy importante, desde las administraciones interpretamos este acontecimiento como una palanca de creación de empleo, riqueza y fomento de la industria cinematográfica en nuestra provincia. Pero no sólo eso. Que Almería vuelva a ser foco de atención del cine y los medios de comunicación de todo el mundo a raíz de nuevos rodajes y de presencias estelares de actores y actrices de fama universal tiene efectos de rápida traducción en otra de nuestras industrias básicas: el turismo. Es cierto que las cosas son muy diferentes ahora a los años de la mítica época dorada de las grandes superproducciones, pero no es menos cierto que la potencialidad de los paisajes de nuestra provincia siguen siendo un punto de atracción importantísimo para muchas producciones nacionales e internacionales, que encuentran en nuestra tierra una luz y un territorio únicos en el mundo. Los escenarios que en un pasado no muy lejano alumbraron las salas de cine de todo el planeta vuelven a ser, a día de hoy, escenario de una actividad empresarial, social, turística y comercial cargada de futuro para muchos almerienses. Y si seguimos haciendo las cosas así, tengo la sensación de que lo mejor está aún por llegar.


Ramón Fernández-Pacheco Monterreal - Digamos basta a la suciedad

Digamos “basta” a la suciedad

Almería puede y debe estar más limpia. Ese es el objetivo final de un ambicioso programa de actuación y concienciación que estamos poniendo en marcha en el Ayuntamiento de Almería y que se sustenta a través de la Ordenanza Municipal de Limpieza de Espacios Públicos y Recogida de Residuos, que sustituye y actualiza la Ordenanza anterior, aprobada en 1987. Se trata de un documento de partida, para establecer las bases de una nueva realidad social en cuanto a limpieza urbana. Y del mismo modo que las nuevas tecnologías están suponiendo un cambio significativo en el modo de recoger y tratar los residuos, no es menos cierto que la nueva realidad social existente exige de las administraciones mayor capacidad de respuesta en este campo ante la creciente sensibilización y preocupación de los ciudadanos por el cuidado y mantenimiento de su entorno urbano. Se trata de un texto que respeta la regulación contenida en otras disposiciones municipales sobre cuestiones como, por ejemplo, los animales domésticos, las ferias y fiestas, los mercados municipales, las obras en vía pública, etcétera. En este sentido, me gustaría volver a incidir en algo que siempre digo cuando hablamos de la limpieza en nuestra ciudad: todos los recursos económicos, materiales y humanos que podamos destinar a este objetivo común, serán siempre insuficientes si los almerienses no asumen la parte del esfuerzo que, como ciudadanos responsables, les corresponde. Por eso esta Ordenanza incide especialmente en la necesaria colaboración ciudadana, que entendemos como determinante a la hora de alcanzar el deseable logro de vivir en una ciudad más limpia, con mejor presencia y que sea un motivo de orgullo y satisfacción para todos los que la visiten y, de manera especial, para todos los que en ella vivimos. De nada vale potenciar nuestro patrimonio medioambiental, nuestros monumentos, la gastronomía o la red de espacios culturales de Almería si no superamos de una vez la idea de que la limpieza de nuestra ciudad es una competencia exclusiva del Ayuntamiento, basada en la recogida y limpieza de lo que se vaya ensuciando, sin más. Desde el Ayuntamiento estamos llevando a cabo una importante inversión en personas y equipos para mantener Almería limpia en todos sus barrios, pero de nada vale ese esfuerzo si luego los ciudadanos no colaboran activamente en él. No basta con decir “basta” a la suciedad, si en ese plante no estamos todos juntos.