Ayudar al turismo y la hostelería es proteger el futuro de Almería

La celebración del Día Mundial del Turismo nos debe recordar hoy de manera muy especial la importancia y el impacto que esta actividad tiene en la economía de nuestra provincia, y la necesidad estratégica de contar con un sector turístico y hostelero atractivo y sólido. Estas empresas están siendo especialmente castigadas por los efectos de la actual crisis sanitaria y desde el Ayuntamiento estamos trabajando desde el primer minuto para intentar aminorar el impacto que esta situación está causando, de manera directa e indirecta, a miles de familias almerienses. Y es que las restricciones en otros países por la Covid-19, además de las medidas de precaución adoptadas por miles de veraneantes españoles habituales de Almería, han provocado un desplome en las visitas de los turistas nacionales y extranjeros, lo que lógicamente ha hecho que las altísimas cifras de ocupación hotelera y consumo de otros veranos hayan quedado significativamente reducidas este 2020. Y como digo, desde el primer momento el Ayuntamiento ha puesto en marcha medidas de ayuda y respaldo a un sector que no sólo da empleo directo a miles de almerienses, sino que supone además un elemento clave en la promoción y proyección de Almería y en nuestros hábitos sociales cotidianos. Por eso, entre otras medidas, en 2021 entrará en vigor una reducción del 50% en la tasa de basura para los sectores de la hostelería, el ocio nocturno y los alojamientos turísticos. Se trata de tres sectores empresariales que este año han permanecido tiempo cerrados y después, en la desescalada y ‘nueva realidad’ han visto, si no suprimido, sí al menos reducido de manera muy importante el volumen de usuarios, por lo que han generado una menor cantidad de residuos. Una medida con la que el Ayuntamiento dejará de ingresar alrededor de 400.000 euros. El Ayuntamiento baraja, además, la aplicación de nuevas modificaciones fiscales para otras empresas y sectores también afectados por la crisis porque, tal como vengo diciendo desde el inicio de la pandemia, el Ayuntamiento ha reorientado sobre la marcha sus previsiones económicas para poner toda su capacidad económica a disposición de las necesidades provocadas por la pandemia. Así, hemos modificado los horarios de apertura y las dimensiones de las zonas habilitadas como terraza para permitir que la aplicación estricta de las necesarias normas de seguridad permita mantener en la medida de lo posible las posibilidades de ingresos económicos diarios. Todo ello sin olvidar que suspendimos durante tres meses el cargo de los fraccionamientos y recibos de la Cuenta Fácil 10, ampliamos en tres meses el período de pago voluntario de IBI, basura, tasa de vehículos, vados y reserva de espacios, mercados, mercadillos y ayuda a domicilio. Igualmente, devolvimos el importe íntegro de las tasas por ocupación del dominio público mientras no se pudo desempeñar la actividad, y se posibilitó el aplazamiento, sin intereses y previa solicitud en periodo de pago voluntario, del IBI y la tasa de basura para aquellas personas que así lo necesitaran. Todo ello ha supuesto una inyección de liquidez en la economía local de, al menos, 50 millones de euros. La ciudad de Almería le debe mucho a las empresas y profesionales del turismo y la hostelería y creo que es justo que ahora hagamos un esfuerzo por ayudarles a volver lo antes posible a ser lo que siempre han sido: escaparate y proyección de Almería.


Hablar de La Legión es hablar de Almería

El centenario de La Legión Española, que con un protocolo limitado por la pandemia tiene previsto celebrar hoy domingo un acto solemne presidido por S.M. el Rey, nos ofrece a todos los almerienses una magnífica oportunidad para apreciar y reconocer el valor del compromiso, la entrega y la capacidad de servicio de este Cuerpo, tan significado en el conjunto de nuestras Fuerzas Armadas. Y es que hablar de La Legión es hablar también de Almería, porque desde que en 1995 la Brigada Alfonso XIII se instalase en nuestra provincia, se han ido tendiendo firmes lazos de afecto mutuo entre este Cuerpo y el conjunto de la sociedad almeriense, que no sólo ha visto a La Legión como un ejemplo de un ejército moderno, altamente cualificado y capaz de cumplir con eficacia sus misiones, sino que también ha tenido sobradas muestras de su permanente disposición de ayuda y servicio a la población civil cuando las circunstancias así lo han requerido. Por eso, como Alcalde de Almería, no puedo sino tener palabras de sincero agradecimiento a todos los mandos y tropa legionaria que se han desplegado junto a los medios civiles en situaciones de dificultad para Almería, tal como se vio en las riadas del pasado año o en la ayuda al control del necesario confinamiento de la población en la fase inicial de la pandemia.
Aunque formo parte de la generación que creció sin el Servicio Militar obligatorio, siempre he sabido valorar lo que supone la vocación castrense y su aportación al conjunto de la sociedad, ya que soy hijo de un médico militar. Por todo ello, uno de los reconocimientos y atenciones que más ilusión me ha hecho recibir como Alcalde de Almería ha sido mi nombramiento como Legionario de Honor y la entrega de un “chapiri” que desde entonces ocupa un lugar destacado en mi despacho. Tener presente a diario ese símbolo se ha convertido en un recordatorio constante de lo que supone mi compromiso público y de la necesidad de servir a la sociedad con eficacia, con rigor, con respeto y con humanidad, tal como hacen siempre los legionarios. Por eso estoy convencido de que este aniversario presenta, además de los inolvidables ecos de la historia y la tradición militar de una Unidad curtida en mil frentes, un horizonte lleno de confianza en el futuro de España. Es verdad que tenemos por delante tiempos difíciles bajo la amenaza de una crisis sanitaria de múltiples efectos, pero tenemos también el ejemplo de La Legión para comprobar que con profesionalidad, sentido del deber y entrega generosa se pueden superar todos los problemas. Con esa reflexión quiero decir que me siento muy orgulloso de la estrecha relación existente entre Almería y La Legión y por ello quiero, en nombre de todos los almerienses, felicitar a todas las damas y caballeros legionarios por este siglo de servicios a España.


Más ayudas directas para los almerienses

El Ayuntamiento de Almería ha iniciado el proceso de entrega de las ayudas directas que fueron solicitadas por los empresarios y autónomos almerienses a través del plan municipal REACTIVA 20. Es, sin duda, una de las actuaciones más significativas emprendidas por el Ayuntamiento en las últimas semanas porque, como dije el pasado mes de abril, al comienzo de esta pandemia, la actuación del Ayuntamiento se irá adaptando a las necesidades que el avance de esta emergencia sanitaria pueda ir provocando. Estamos al servicio directo de las familias, comercios y empresas de Almería y, como dije entonces y sigo manteniendo, el Presupuesto Municipal puede y debe ser un documento flexible cuando las circunstancias lo requieren. Por lo tanto, no nos importará asumir renuncias para ofrecer respuestas. Y quizás una de las medidas más importantes que hemos puesto en marcha en los últimos meses ha sido la inyección de un millón de euros entre negocios y pequeñas y medianas empresas que, teniendo local y sede social en Almería, se han visto obligados a cerrar durante el periodo de confinamiento. Más de mil empresas presentaron la solicitud de este ingreso, de las que 750 han cumplido los requisitos precisados. Todas ellas van a recibir una ayuda directa que, en función del volumen de la empresa, ronda aproximadamente y como máximo los mil euros. Los beneficiarios recibirán, además de la transferencia bancaria, una comunicación del Ayuntamiento y una copia de la resolución oficial.
Sé que es un dinero que no soluciona, pero que sí ayuda. Y ese es nuestro objetivo: ayudar. Estar cerca de la gente. Dar respuestas. En definitiva, hablar menos y hacer más. En este sentido, vamos a seguir trabajando con las empresas que no cumplen los requisitos para ayudarles a ajustar sus peticiones, porque ese millón de euros, de un modo u otro, va a acabar sirviendo para lo que nos propusimos, que es ayudar de manera directa a los almerienses que peor lo están pasando con la crisis de la coronavid. Estar al lado de los almerienses ha sido y es una prioridad para el Ayuntamiento, porque entiendo que ése y no otro es mi primer deber como alcalde de esta ciudad. Por eso seguiremos trabajando para estar cerca de los almerienses, especialmente de los más vulnerables, en los difíciles meses que se avecinan. Eso es lo que toca ahora, de ahí que vuelva a insistir en una idea clave: de esta saldremos antes cuanto más juntos estemos. Ni antes ni ahora es momento de discusiones políticas. Ni antes ni ahora es momento de buscar réditos de la situación. La politización del dolor no salva vidas y la instrumentalización de la crisis no salva negocios. Estamos dando un paso al frente al que invitamos a unirse al conjunto de la sociedad almeriense. Todos podemos ayudar a reactivar la economía local comprando, consumiendo y gastando en Almería. Y ahora, igual que antes, lo que los almerienses esperan son respuestas y hechos, porque no necesitan más gestos ni más choques. Por eso quiero convocar al conjunto de la sociedad a avanzar unida por ese camino, no porque sea el mejor, sino porque es el único que realmente nos conduce a la salida.


Que el dinero de los almerienses se invierta en reactivar Almería

El final del verano y el inicio del último tramo de este año tan diferente y extraño llega a los ayuntamientos con una circunstancia que incrementa su incertidumbre y preocupación: la intención del Gobierno de Pedro Sánchez de incautar de los superávits municipales. En plena situación de emergencia social por la pandemia, el Gobierno pretende arrebatarnos nuestros ahorros sin sentarse a negociar esa decisión. Y esto no es una cuestión de sesgo político o ideológico. Se trata de una imposición ante la que queremos dejar patente nuestro absoluto rechazo. Por eso quiero dejar claro que esos ahorros, que en el caso de Almería suman treinta millones de euros que han sido generados por el trabajo de los almerienses y por la buena gestión municipal, deben estar a disposición del Ayuntamiento para ayudar a los almerienses en los meses tan complicados que vamos a tener por delante. En este sentido, un grupo de 30 alcaldes y alcaldesas, de hasta 8 partidos diferentes, hemos suscrito un manifiesto en el que exigimos al Gobierno que se siente a negociar el uso del superávit municipal, porque entiendo que ayudar a los almerienses es más importante que cualquier ideología. Por eso estamos pidiendo al Gobierno algo tan sencillo como que nos escuche. Que se siente a hablar con el municipalismo y que podamos alcanzar un acuerdo beneficioso para todos. Lamentablemente no hemos obtenido respuesta. Lo único que tenemos es una imposición de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que ha sido pactada con una minoría de la Federación Española de Municipios y Provincias y que va a suponer algo muy grave: la incautación de todos los ahorros de los ayuntamientos y la devolución de una pequeña parte exclusivamente a los ayuntamientos que podamos aportar esos fondos, mientras que los ayuntamientos en peor situación financiera se quedarán sin ningún tipo de ayuda. El resto dicen que lo devolverán en los próximos diez años, pero que sólo podremos gastarlo en aquello que el Gobierno nos permita. ¿Se dan cuenta del enorme daño que puede hacer esta medida a los almerienses? Ahora tenemos que ayudar a muchos comercios que han dejado de tener venta directa; tenemos que ayudar a las familias que tienen problemas; a las personas que tienen un horizonte laboral comprometido; a las cientos de personas que siguen sin cobrar sus ERTES o a las personas que no saben si van a poder conservar su empleo en otoño. En definitiva, se trata de un dinero que es de los almerienses y que entiendo que debe servir para reactivar Almería en una situación de extrema dificultad social y económica. Y eso lo digo yo que soy alcalde de Almería, pero también lo dice por ejemplo la alcaldesa de Barcelona, con la que no me une ningún tipo de vínculo político o ideológico, de igual modo que lo dicen también algunos alcaldes socialistas. Y creo que cuando tantas personas tan diferentes se unen en contra de un proyecto, la prudencia y el sentido común obligan al promotor de ese proyecto a que se replantee su propuesta. O que al menos se siente a hablar con los que no le apoyan. Es lo mínimo.


Nos jugamos mucho este verano

La nueva realidad generada por la pandemia nos obliga a reflexionar sobre la necesidad de afrontar este verano con responsabilidad y mucha prudencia. La evolución de los contagios en la provincia de Almería nos enseña que no debemos bajar la guardia ante la falsa sensación de seguridad que pueden generar las vacaciones que muchas personas van a disfrutar estos días en nuestra ciudad. El difícil equilibrio entre la recuperación progresiva de la normalidad y la necesaria protección ante la pandemia debe llevarnos a escenarios de buen juicio tanto en lo personal como en lo colectivo. Ese es el camino. Por eso estoy seguro de que los almerienses volveremos a dar una muestra más de buen sentido y compromiso con la salud de todos y de que nos esforzaremos al máximo tanto para no ser contagiados como para contagiar a las personas de nuestro entorno, especialmente a aquellas que tienen algún factor de riesgo, como nuestros mayores. Y creo que es posible mantener unos aceptables niveles de normalidad estos días observando en todo momento las recomendaciones que se vienen haciendo desde las instituciones sanitarias y que todos conocemos bien. Recuerda que hay que usar mascarilla siempre, en la calle y en los espacios públicos. Debemos insistir en una frecuente limpieza de manos con agua y jabón o gel hidroalcohólico. No debemos olvidar la necesidad de mantener una distancia de seguridad con las demás personas, tanto en la calle como en los locales públicos y evitar también las concentraciones de grupos superiores a quince personas, algo muy importante en estas fechas tan propicias para los encuentros de familiares y amigos. Sé que esto último puede resultar especialmente frustrante, pero debemos pensar que si queremos que el próximo verano en Almería vuelva a ser como siempre, debemos hacer todo lo posible para frenar cuanto antes la espiral de contagios a la espera de que la investigación pueda aportarnos las vacunas o tratamientos que pongan punto final a la pandemia. Y mientras llega ese día, que sin duda llegará, no queda otro camino que la cautela y la sensatez colectiva. Es mucho lo que está en juego además de la salud, que es lo primero. De nuestra madurez colectiva depende en buena medida que la economía almeriense se reactive poco a poco y evite las durísimas consecuencias de un nuevo confinamiento motivado por un aumento descontrolado de casos. Nuestro futuro está en juego. Por favor, no nos confiemos. Insistamos en el mantenimiento de las medidas de seguridad entre las personas de nuestro entorno, especialmente entre aquellas que, por su edad, viven el verano como una ocasión inmejorable para la necesaria diversión y el encuentro con amigos. Y estoy seguro de que cuando vuelva septiembre y retomemos la costumbre de encontrarnos cada semana en la prensa las noticias serán muy alentadoras en cuanto a la inminencia de la vacuna y que Almería, una vez más, habrá dado un nuevo ejemplo de seriedad y compromiso colectivo. Feliz verano a todos.


Almería está más cerca de su Alcazaba

Durante décadas los almerienses nos habíamos renunciado a pensar en la Alcazaba y su entorno como una seña de identidad disfrutable y capaz de aportar valor al conjunto de la ciudad. Numerosos problemas sociales y una espesa maraña administrativa entre todas las administraciones nos impedía acondicionar la zona, despejarla visualmente y dotarla de medios e infraestructuras capaces de potenciar el poderoso perfil histórico, artístico y emocional que para cualquier almeriense supone la Alcazaba. Pero desde hace unos días toda esa situación empieza a escribirse y pensarse en tiempo verbal de pasado. El pasado lunes, después de muchos meses de trabajo administrativo y técnico, la calle Pósito, a los pies de nuestro principal monumento, se abría al tráfico una vez culminadas las obras que, en el marco de Plan Alcazaba-La Hoya-San Cristóbal, han generado un nuevo vial ampliado de 13 metros y una nueva urbanización a lo largo de su entorno, a los pies del Cerro de San Cristóbal. Si aún no lo han visto, no pueden dejar de visitarlo. La diferencia entre lo que no hace demasiado tiempo era una zona degradada física y socialmente marca el camino por el que seguirá avanzando la recuperación e incorporación del casco histórico de Almería a la dinámica cotidiana de la ciudad. La actuación, junto a la conexión recientemente estrenada a la entrada del Parque de La Hoya, supone la creación de un nuevo eje estructurante que une las calles Antonio Vico, Juez y Almanzor, mejorando las condiciones de movilidad y conexión urbana entre la Puerta de Purchena y la Alcazaba, y las condiciones urbanísticas y paisajísticas de la zona histórica de nuestra capital. Una actuación que supone un antes y un después, y en la que el Ayuntamiento ha invertido casi un millón de euros para transformar y dignificar el entorno de La Alcazaba, el Parque de La Hoya y el Cerro de San Cristóbal, cuyo proyecto de actuación global alcanza los 9,5 millones de euros, financiados parcialmente a través del Plan Edusi 'Almería, Ciudad Abierta' del Fondo Europeo de Desarrollo Regional. Apostar por recuperar la zona histórica de Almería es apostar también por un futuro más racional y sostenible para un entorno que siempre se ha visto presionado por enormes dificultades urbanísticas y sociales. En este sentido, creo que es importante destacar el compromiso del Ayuntamiento de Almería y de la Junta de Andalucía para no edificar sobre la gran parcela resultante en la ladera norte del Cerro de San Cristóbal, permitiendo preservar en esta zona todo el valor patrimonial que tiene. En ese objetivo se han incluido labores de limpieza sobre la ladera que, a través de próximas actuaciones en las que ya está trabajando el consistorio, persiguen mejorar las condiciones de accesibilidad al Cerro así como el adecentamiento de aparcamiento aledaño al entorno, hoy ocupado de forma desordenada. Superar injusticias y errores del pasado es, probablemente, una de las mejores maneras de encarar el futuro.


Los ayuntamientos necesitamos más medios

Los ayuntamientos necesitamos más recursos para poder dar mejores respuestas a las crecientes necesidades ciudadanas derivadas de la crisis social y económica generada por el coronavirus. Esa es la idea que pude trasladar días atrás en el Parlamento Andaluz a la Subcomisión de Políticas Sociales de la Comisión de Recuperación de Andalucía, donde expuse el trabajo que había desarrollado el Ayuntamiento de Almería durante el Estado de Alarma decretado por el Gobierno de España. El brusco cambio que ha supuesto la aparición de esta pandemia ha marcado un punto de inflexión en la tarea del municipalismo, que se ha convertido en el primer dique de contención de la crisis. Los ayuntamientos no somos una simple administración cercana al ámbito cotidiano de los ciudadanos. Formamos parte del engranaje del Estado y necesitamos medios y recursos acordes al nivel de respuesta que los ciudadanos esperan de nosotros. Y no me refiero solo a la atención las necesidades más inmediatas de las personas más afectadas, sino dar respuesta a otras cuestiones como la situación del transporte público, la desinfección de calles y residencias o los contratos públicos, situaciones que están abocadas a un desequilibrio económico. Por todo ello, uno de los puntos clave de mi intervención hacía referencia a la necesidad, señalada en repetidas ocasiones por la Federación Española de Municipios y Provincias de la que tengo el honor de ser vocal, de que el Gobierno central autorice a los ayuntamientos a usar todo el superávit municipal para implementar medidas con las que hacer frente a la crisis económica derivada del covid-19, ya que el Ejecutivo central no nos ha ayudado en nada a la hora de atender los servicios esenciales que dependen del Ayuntamiento. Lo que se pide desde el municipalismo no es un préstamo, ya que no estamos hablando de financiación, sino de permiso para usar nuestros ahorros, que se han formado a lo largo de los años gracias a los tributos e impuestos. Por ejemplo, el Ayuntamiento de Almería cuenta con un superávit de 16 millones de euros inmovilizados en una cuenta del banco que podrían emplearse para mejorar la vida de los almerienses. Por eso insisto en que el Gobierno central actúe de un modo realista y efectivo, dando la libertad de empleo esos recursos sin entrar en condicionantes que limiten la efectividad real de esta actuación. El Gobierno nos pide que le demos todos nuestros ahorros para que ellos a su vez nos aporten solo el 35 por ciento y el resto nos lo devuelvan a lo largo de diez años, desde 2022, y encima pudiéndolo gastar solo en lo que ellos quieren. Esta medida es una especie de despotismo ilustrado acuñado por la señora Montero en el que todo es para los ayuntamientos, pero sin contar con los ayuntamientos. Creo que una respuesta rápida y efectiva a las demandas y necesidades de los ciudadanos requiere de un elevado nivel de colaboración y cooperación entre las Administraciones Públicas, y entre éstas y la sociedad civil. Si durante la pandemia hemos descubierto que es posible trabajar y coordinarse efectivamente desde nuestras casas a través de videoconferencias, las diferentes administraciones deberían poder coordinarse y trabajar de modo efectivo en un modelo de estado cada vez más interconectado. El futuro pasa por ahí y ese es el camino en el que quiero situar al Ayuntamiento de Almería.
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Conservación e inteligencia territorial

Los municipios que contamos con recursos naturales de alto valor ecológico debemos aplicar medidas de inteligencia territorial para hacer de esos espacios un escenario de oportunidad y no una fuente de problemas. Aplicar políticas e iniciativas de inteligencia territorial puede constituir un eje diferenciador entre comarcas o municipios, contribuyendo al desarrollo de la zona y, por extensión, al de su tejido social y empresarial. En la actualidad, enfocar la imperativa defensa del medio natural desde posiciones inmovilistas acaba suponiendo un lastre para el desarrollo global de las áreas designadas con un alto valor ecológico. Y eso es injusto para los que allí viven y defienden su derecho a una prosperidad sostenible. Sin entrar en la vertiente política que suele alimentar polémicas interesadas en torno a estas cuestiones, creo que es aconsejable estudiar con calma todos los proyectos e iniciativas que puedan proponerse dentro siempre del marco legal establecido, y no generar un ensordecedor ruido de fondo que impida un acercamiento sereno a los debates. Los ciudadanos tenemos la obligación de exigir a las autoridades el máximo respeto a las figuras de protección medioambiental, pero también tenemos el derecho de reclamar de las administraciones la aplicación de fórmulas que posibiliten una relación positiva entre el territorio y sus habitantes. Estoy hablando de medidas que conviertan el valor natural del medio en un factor que, al ser explotado desde la inteligencia territorial, se convierta en un elemento diferencial capaz de generar un desarrollo que proporcione una firme vigilancia de la conservación ecológica del medio. Debemos apostar por un modelo que permita un equilibrio lógico entre la protección del patrimonio natural y un desarrollo empresarial sostenible que venga para sumar riqueza, prosperidad, empleo y bienestar para todos. Y en Almería ese modelo se ha aplicado con éxito en muchas ocasiones, y creo que es el camino por el que debemos seguir avanzando. Todos tenemos la responsabilidad de legar a nuestros hijos el medio natural que recibimos en óptimas condiciones, al mismo tiempo que asegurar un modelo de desarrollo económico y social que sostenga la prosperidad y el progreso de todos. La combinación de protección territorial y desarrollo empresarial es un modelo de gestión que puede contribuir de manera significativa a mejorar la competitividad turística de nuestros municipios y a mejorar nuestra economía, especialmente ante escenarios de futuro incierto, tal como vaticinan ahora los principales observadores. Mientras que el encapsulamiento del territorio no genera nada más allá que el relato de evocador del un paisaje, el tratamiento de esos espacios naturales desde la inteligencia territorial es un factor objetivamente beneficioso para el conjunto de la sociedad almeriense.


Hacer de la Cultura un elemento transformador del Casco Histórico

En las grandes ciudades, la agenda cultural no solo aporta un catálogo de oportunidades para el ocio de sus habitantes o la difusión de diferentes corrientes artísticas, sino que se configura como un potente elemento de dinamización social y económica. En el Ayuntamiento de Almería venimos trabajando desde el inicio de la actual pandemia en hacer de la actividad cultural uno de los motores de recuperación de la normalidad en nuestra ciudad, tal como definimos en el plan Reactiva 20, que está suponiendo una plataforma de apoyo a la sociedad almeriense en su progresiva recuperación del dinamismo paralizado por la crisis sanitaria. En este sentido, hemos adaptado una de las citas de más éxito de los últimos años, como es el Cooltural Fest, para hacer viable una de las citas más esperadas del calendario almeriense. Esta adecuación, en la que ha venido trabajando el área de Cultura y Educación que dirige Diego Cruz, nos ha permitido presentar hace unos días el COOLTURAL FEST GO!, un rediseño del formato habitual de este gran festival, que se ha transformado en un ciclo de conciertos y espectáculos que tendrá lugar a lo largo de todo el verano, entre el 17 de julio y el 13 de septiembre, con aproximadamente 25 eventos, que se realizarán en distintos escenarios de la capital, y una Ruta Gastromusical, que funcionará tanto antes como después de los conciertos. Todos los parámetros de aforos y distancias permitirán que los almerienses volvamos a disfrutar de la música en vivo, sin riesgos y de un modo más íntimo. Hemos trabajado de la mano de especialistas para diseñar los formatos de estas actuaciones de manera que podamos disfrutar de la música de un modo diferente: más íntimo y más personal. Pero como decía antes, en las grandes ciudades la cultura no es sólo una guía de actuaciones, sino que es una corriente transformadora de la realidad social de sus barrios y distritos. En este sentido, este nuevo festival aporta a Almería una perspectiva que me atrevo a calificar de histórica, porque las citas van a tener como escenario el futuro eje urbano Plaza Vieja, Alcazaba y La Hoya, que define el futuro del casco histórico de Almería como un nuevo entorno social y cultural en pleno centro. El COOLTURAL FEST GO! va a estrenar un escenario natural único, que me atrevo a señalar como uno de los más hermosos de todo el mundo y en cuya recuperación estamos poniendo mucha ilusión en el Ayuntamiento. Me refiero a La Hoya, el espacio entre la Alcazaba y San Cristóbal, que hemos acondicionado por su amplitud para ofrecer conciertos con distancia y que va a tener además la belleza natural e histórica de un entorno de murallas iluminadas. Estoy seguro de que el impacto visual del entorno va a convertir cada recital o concierto en una experiencia inolvidable, tanto para el público como para los propios artistas, que no siempre tienen la oportunidad de actuar en un entorno tan hermoso y tan cargado de referencias. Una zona que es muy poco conocida por la amplia mayoría de almerienses y en la que venimos trabajando desde hace meses para lograr algo que todos hemos oído, pero ninguno hemos visto: hacer por fin del Casco Histórico una zona amable y abierta capaz de atraer actividades y vida en el corazón de Almería.


Otra lección de responsabilidad de todos los almerienses

No debemos confundir el final del estado de alarma decretado por el Gobierno con el final de la pandemia. Que el riesgo todavía es latente lo confirma la oleada de pequeños rebrotes detectados en varias zonas de España que, por el momento, se encuentran bajo control. Y eso quiere decir que el virus está activo y que mantiene su potencialidad de contagio. Por esta razón es imprescindible que no bajemos la guardia y que todos extrememos las medidas básicas de prevención que están demostrando su eficacia a la hora de combatir los efectos sanitarios del virus: uso de mascarilla, distancia social e higiene frecuente de manos. Esta disciplina, que no es más que una aplicación colectiva del sentido común, está sirviendo para que Almería sea una de las ciudades en la que menor impacto está teniendo esta crisis sanitaria. Desde el primer momento los almerienses estamos haciendo bien las cosas y ello, además de un motivo de legítimo orgullo, debe servirnos para afianzar un mensaje de confianza en nuestra capacidad de reacción como sociedad y de la madurez que supone mostrar un alto nivel de compromiso y seriedad cuando es necesario. La pasada noche de San Juan los almerienses volvimos a dar un ejemplo de sensatez y buen juicio siguiendo las recomendaciones que se habían señalado desde el Ayuntamiento, que tuvo que prohibir la celebración de las tradicionales hogueras y barbacoas en las playas de la capital para evitar el riesgo de aglomeraciones y contagios. Como almeriense, ver las playas de Almería vacías una noche de san Juan me produjo la agridulce sensación de mezclar la pena por la ocasión perdida de volver a reencontrarnos con una de las tradiciones populares más queridas en nuestra ciudad, con la alegría y el orgullo de ver que los almerienses eran plenamente conscientes de la necesidad de no relajar las medidas que nos han llevado a ser una de las grandes ciudades con menos contagios de toda España. Esa actitud, por la que de nuevo quiero dar públicamente las gracias a todos, es la base que nos está permitiendo comenzar la necesaria reactivación de nuestra economía con decisión y, sobre todo, con seguridad. Un camino en el que siempre estará el Ayuntamiento de Almería, dispuesto siempre a ayudar y proporcionar a los almerienses todas las herramientas a su alcance. Desde aquí, os vuelvo a animar a que no dejéis de seguir responsablemente las medidas de seguridad y control que se han marcado y que, juntos, sigamos avanzando en la reactivación de una normalidad que, poco a poco, es cada vez más real. La responsabilidad colectiva está pasando a un segundo plano porque la nueva realidad impone un escenario en donde la clave va a estar en la responsabilidad individual. Y por ello os animo a que sigáis haciendo como hasta ahora, para que Almería continúe siendo ejemplo y referencia de comportamiento y actitud. Recordad al que se olvide o distraiga que en esta pelea todos estamos en el mismo bando y que todos estamos en manos de todos. Si avanzamos juntos en esta dirección, terminaremos ganando esta batalla más pronto que tarde.